octubre 22, 2005

Pregunta.

La campaña de prevención de VIH ha generado una polémica mayor que las anteriores porque hace referencia explícita al uso del condón como medio de prevención.

Sobre el argumento de la Iglesia tengo ciertas críticas. Sostiene que la relación sexual tiene ciertos fines, entre ellos la procreación. Excluyendo con ello la posibilidad de tener relaciones sexuales sólo por placer.

El sexo es en sí placentero, pues si no lo fuera ¿por qué practicarlo?. Pero cuando se tiene sexo casual, ocasional o con alguien que no se conoce se usa preservativo. En ello hay un acto de prevención, pero que en el fondo refleja desconfianza, pues no se tiene la certeza si esa persona tiene alguna enfermedad. Si estuviéramos seguros de que no padece o no tiene alguna no sería necesario su uso.

Por esto considero pertinente y sumamente clarificadora la pregunta que escribió Felipe Guzmán Cruzat en El Mercurio el día jueves.

¿Cuantos de los que apoyan la campaña del condón tendrían
relaciones sexuales con una persona VIH+ confirmado?*


Un abrazo.

*
Me tomé la libertad de editar la pregunta.
Ésta originalmente decía:

Sobre el foro.

Antes que todo he estado un poco atrasado en todo, mis responsabilidades me han mantenido alejado del blog, como también el que mi computador está en el servicio técnico.

Sobre el debate se ha dicho mucho, como era de esperar se hicieron las encuestas, que por cierto tienen muchos errores en su realización, pero eso es harina de otro costal.

El formato del foro me pareció muy aburrido, era practicamente una conferencia de prensa de un partido político, pues las ideas de los candidatos poco se diferenciaban, excepto Tomás Hirsch quien podría ser clasificado como el rebelde del grupo. Pero los demás decían practicamente lo mismo, excepto por unos matices cada día menores, y menos significativos.

Bachelet se vio tranquila, aunque a ratos titubeante. Sus respuestas mostraban una preparación, la cual no tuvo que ser muy difícil, pues las preguntas eran esperables. La vestimenta fue acertada, el contraste con el fondo le favoreció. Su punto débil fue la propuesta de reforma a los Fondos de Pensión, del cual se esperaba algo más, pues ha sido su bandera de lucha, y ha posicionado como la gran reforma de su eventual gobierno, pero lo que dijo de ello fue pobre, casi nulo. Y otra debilidad fue su respuesta/no respuesta cuando se le preguntó a qué se aferra en los momentos difíciles.

Hirsch, llamó la atención por su vestimenta, su constante sonrisa, sus ojos reflejaban alegría lo cual a más de alguien le quitó un momento. Se le vio relajado en las cámaras, lo cual fue una sorpresa, esperaba un candidato más agresivo. Sus ideas son un tanto conocidas, anti sistema, reforma, política exterior, relación con Estados Unidos. Claro que el decir eso no tiene riesgo, por lo mismo puede decir sin miedos lo que piensa. Creo que fue una sorpresa.

Lavín, su tono agresivo, sus constantes referencias al gobierno de Lagos, una que otra llamado a Bachelet, y su caballito de batalla la delincuencia. Fue lo común en su presentación. Lo que tamnbién tuvo una violación a los acuerdos de los comandos al usar la cédula de identidad. En algún momento pienso que ese tono le puede ser favorable, quiere ser la voz de las personas. Pero también puede reflejar la desesperación que tiene por no salir tercero, no quiere que Piñera le gane. Eso lo puede llevar a seguir comentiendo errores. Su punto débil fue una cuasi declaración teocrática al fin del foro. Quizás con el objetivo de tranquilizar a la derecha más conservadora, lo cual lo aleja de la derecha liberal y de algunos grupos de centro. Y con el tono agresivo de su debate apunta a captar el voto popular, con ello dejaría vía libre a lo que Piñera quiere, crecer hacia el centro. Pues Lavín sabe que recuperar ese voto es difícil. Creo que sus asesopres norteamericanos no distringuen entre un debate chileno y otro estadounidense.

Piñera, le falta comunicación escénica, el objetivo del foro era que hablara al país, a los televidentes, entonces no sé porque responderle cara a cara a Glenda o a Constanza. El televidente lo veía más lejano, su reacción pudo haber sido: 'no me habla'. La chaqueta muy oscura, y la corbata como era de esperar roja, eso ya es comùn en nuestros políticos, parece que todos tuvieron las mismas clases de marketing político. Si la chaqueta hubiese sido un azul más claro, como los que usa Lagos hubiese sido mejor. El lenguaje, el tono, a ratos monocorde, poco cercano. No fue lo que se esperaba, creo que sucedió algo que a cualquier político le es fatal, no cumplir con las expectativas. Se esperaba algo como la 'sorpresa Piñera', pero estuvo lejos de eso. Llama la atención de Piñera hablar de mayor competencia, de monopolios, cuando es uno de los accionistas mayoritarios de una empresa que es practicamente un monopolio, Lan. Las propuestas no fueron muchas, y las que hizo eran esperables, no hubo novedad.

El foro pasó como un programa más, no marcó mayormente la puta noticiosa, y escasamente generó y generará un cambio en los electores. Las ideas fueron pobres, no hubo sorpresa por parte de ninguno de los candidatos, el tiempo les sobró, -por suerte acortaron el periodo a cuatro años-, las preguntas no aportaron mucho al debate polìtico. Creo que los grandes ganadores fueron por un lado Bachelet, pues lo hizo mejor que el anterior, lo cual es triunfo en si solo, y no lo hizo mal. Lavín de alguna forma puede ser un ganador, pues logró conectar con los grupos de menores ingresos, pero no amplió su voto, puede que disminuya en los liberales, y aumente en las mujeres, pero tampoco eso es muy cierto. Hirsch fue sin duda la sorpresa, escapó al modelo anti sistema, no es el tipo que protesta dañinamente. Y Piñera no cumplió con las expectativas.

En fin, un foro poco gravitante en todos los ámbitos.

El foro fue una crónica de un foro anunciado. Fue un viaje para confirmar que era verdad lo que se sabía.

Un abrazo.

octubre 18, 2005

Se nos viene el 'debate'.

Hay debate, ¿qué es lo que podemos esperar de él?. A decir verdad no mucho.

Bachelet espera no hacerlo tan mal. De hecho la gente no supone que ella sea una gran oradora. Por lo cual el público sólo se podría sorprender ante dos situaciones: 1.- que lo hiciera muy bien, lo cual creo poco probable, esto a pesar de la experiencia que ha ganado desde participó en Hualpén, y el expertise que le ha entregado la campaña. 2.- o se sorprende porque lo hace peor que en el debate anterior, lo cual tampoco creo probable. Así al votante vería el debate sólo para confirmar su opinión de la candidata.

Es probable que si Bachelet se siente atacada apele a su sexo, y la gente solidarice con ella. Pues no quiere confrontación y no aceptaría que se atacara a una mujer, y menos a la favorita. A su vez sostendría que se está cayendo en una campaña del terror, argumento que presentan los candidatos de la Concertación desde 1988.

Lavín, sacará a relucir su nuevo caballito de batalla: la delincuencia. Sobre el cual no tiene mucho que mostrar, pues prometió erradicarla de la municipalidad de Santiago, pero no lo logró, por el contrario aumentó. Y ahora se da una vuelta carnero y dice que eso es responsabilidad del Ministerio del Interior. Pero es de imaginar que si la delincuencia hubiese disminuído él se habría adjudicado el resultado. ¿No?.

Piñera, tiene como tarea acercarse a la población, en especial a los sectores que viven en situación de pobreza. Pues es ahí donde consigue menos apoyo. Aunque una encuesta reciente lo ubicó primero en Padre Las Casas. Debe quitarse la imagen del empresario, y ser cercano a los grupos de menores ingresos, ser visto como uno de ellos, el tipo que los entiende, quien los represente. Al mismo tiempo para acercarse al centro apelará a la vieja diada de la política chilena, diciendo que votó no, aunque durante la 'dictadura' era un feliz empleado bancario. Es fácil decirlo, cuando es 'dictablanda' pues ya en esos años -1988- pocos corrían peligro.

Las diferencias programáticas entre los candidatos de la Alianza no son muchas, es más el programa proviene casi íntegramente del mismo grupo de estudio: los talleres Bicentenario. Por lo tanto la diferencia pasaría únicamente por la apreciación del candidato, y no por las propuestas. Sobre Bachelet no se sabe mucho, salvo las ideas que ha ido delineando, pues presentación del programa la hizo el día martes, un día antes del debate.

En conclusión el debate va a ser algo como los viajes actuales, pues uno no viaja a conocer, sino que a reconocer, a comprobar lo que ya conoce de una u otra manera. En el debate uno no haría más que confirmar la opinión que ya tiene. Ya no estamos en tiempos de Kennedy ni Nixon.

Ahora ¿las cifras qué nos dicen?*
*Fuente www.cepchile.cl

Como era de suponer la única cifra que no favorece a Bachelet es el combate a la delincuencia, y es en la única en la cual Lavín resulta primero, dejando de lado las negativas, que si de ellas dependiera sería elegido presidente.

La intención de voto, y quien cree que será el próximo presidente son favorables a Bachelet. La suma de intención de votos de los candidatos de la Alianza es de 38%, la gente que se identifica de centro derecha es un 25%. La identificación con la centro izquierda es del 27%. El desempeño de la Alianza es rechazado por el 42%.

Bachelet se vista como la candidata más confiable, con el 47%, en contraste con los candidatos de la Alianza que uno está con 17 y el otro 18%.

La aprobación a Lagos es de un 60%, y a su manejo económico es de un 52%, debido a ésto cualquier crítica que le realicen los otros candidatos no tendría mucha credibilidad, sería algo como un canto de sirenas.

El voto duro de los candidatos es un 42% para Bachelet, Piñera y Lavín 18 y 17% respectivamente. Lo cual deja en una cómoda posición a Bachelet, pues sólo tiene que asegurar el voto de quienes no están convencidos de ella. Con lo cual conseguiría ganar en primera vuelta. En cambio los otros candidatos tienen que disputarse los votos entre ellos. Pues cada ataque a Bachelet, no hace más que reforzarla, y consigue que la gente vea ese ataque como si se lo hicieran a ellos.

Por ello es equivocada la estrategia de Lavín, quien aparece como una persona confrontacional y que está desesperado por conseguir votos, lo cual contrasta con lo que fue la campaña de 1999 y 2000, en donde era la figura en la cual el votante se identificaba, era quien rechazaba cualquier manejo confrontacional. La gente se pregunta quién es Lavín, pues con tanto cambio, no se comprende. Ahora Piñera es quien busca ser el 'hombre bueno', quiere que se le identifique con la mesura, la moderación, el candidato que tiene una visión a largo plazo, en fin, como el estadista. Y Bachelet apela a no hacerlo tan mal y asegurar su base de apoyo.

Datos duros*:

Evaluación positiva de:
Bachelet 68%; Piñera 51%, Lavín 38%, y Hirsch 18%.

Evaluación negativa de:
Bachelet 13%; Piñera 20%, Lavín 38%, y Hirsch 25%.

Intención de voto (urna) de:
Bachelet 46%; Piñera 19%, Lavín 19%, y Hirsch 3%.

Intención de voto segunda vuelta:
Bachelet 54%; Piñera 29%
Bachelet 56%; Lavín 27%.

Más confiable de:
Bachelet 47%; Piñera 19% (antes 16), Lavín 19% (23 antes), y Hirsch 4%.

Quién cree que será el próximo presidente/a:
Bachelet 71%; Piñera 10%, Lavín 8%.

Quién le gustaría que fuera el próximo presidente/a:
Bachelet 44%; Piñera 17%, Lavín 17%, y Hirsch 2%.

Voto duro, sí o sí voto por:
Bachelet 42%; Piñera 17%, Lavín 18%.

Voto duro, decidido a no votar por:
Bachelet 27%; Piñera 44%, Lavín 57%, y Hirsch 18%.

Por ningún motivo votaría por:
Bachelet 11%; Piñera 9%, Lavín 33%, y Hirsch 36%.

Identificación ideológica:
Centro derecha: 25%, centro izquierda 27%, y centro 17%.

Identificación partidaria:
UDI 12%; RN 13%; DC13%; PPD 14% y PS 12%.

Identificación por conglomerado:
Concertación 38%; Alianza 21%, y Juntos Podemos Más 7%.

Aprobación:
Lagos 60%; Manejo económico 52%; Oposición 27%.

Desaprobación al rol de la Alianza 42%.

*Fuente: www.cepchile.cl. Las cifras
corresponden a la encuesta
septiembre de 2005.

Un Abrazo.

"Confesiones", Yo, Claudio.

“¿Quién soy yo?
Si no me lo preguntan lo sé.
Si me lo preguntan no lo sé”

Acá van algunos rastros...

.- Resiliente.
.- Misántropo.
.- Peripatético.
.- Misógino.
.- Entrópico.
.- Entrópico negativo.
.- Introvertido.
.- Liberal.
.- Raro.

Un Abrazo.

octubre 16, 2005

Dando vuelta

Hace poco más de una semana me sentía pésimo, tuve la 'genial idea' de invitar a IF1 a la disco. Claro que finalmente me salió el tiro por la culata.

Esa noche fue una terapia de choque, fue repasar gran parte de este año en la pista de baile, fue pasar revista a lo que me había ocupado emocional y sentimentalmente los últimos 9 meses.

IF1 la semana pasada me invitó a la disco, y yo un poco torpe -entiéndase wn- acepté. El viernes mientras iba en el microbús pensaba ¿qué diablos estaba haciendo?. Incluso pensé en abortar la salida, pero no, había dicho que iría, ya no había tiempo para arrepentirse.

La cosa es que lo pasé increíble, fue una salida memorable, de esas que no había tenido hace tiempo. Bailé, tomé -no exceso-, me reí, conversamos de lo que pensaba, le dije lo que había sentido, conocí gente nueva, hasta conseguí una cita. De alguna forma dejé de ser la persona que trataba de hacer todo bien para que se fijara en mí; ese día fui yo, ya no me importaba si le gustaba o no, eso no era relevante.

Bailamos juntos, cerca, ponía sus manos para alejarme, y yo sólo atiné a decir: tú sabes que las segundas partes nunca son buenas, sobre todo cuando la primera no lo fue. Su cara de espanto aún la recuerdo. Pero no tenía porque sorprenderse, lo había dicho de distintas maneras, y de todas las formas posibles, sólo me faltaba convencerme de eso. Pues si sabía que no era lo que necesitaba, sabía que no me 'aportaba nada', que se merecía 'una patada en los testículos', que me tenía que 'olvidar'. También me di cuenta, o más bien me convencí, que buscamos cosas diferentes, como me dijo Matías, necesita casi una terapia. De alguna manera sigue siendo un fantasma, pero ya no me asusta, puedo estar con la luz apagada. Pues ya no le temo al 'fantasma'.

Gracias a todos quienes me escribieron, a quienes me dijeron algo que era evidente, les aseguro que esa noche recordé sus consejos y que baile por ustedes. Gracias: Kuático, Daniel, The Apprentice, Claudio, Eleutherio, KF, MAQ, Pablillous, Dixleso, Fasalaza (un abrazo, vamos que se puede), Morwen, I.I y yo soy.

¿Tengo que recordar algo?. Lo olvidé.

Ahora ensayo, la vida es eso.

Un Abrazo.

octubre 12, 2005

Relaciones unilaterales.

Se supone que las relaciones se dan entre dos personas. Se supone también que es un acuerdo entre los dos. Ambos conocen lo que han acordado. En el caso de una relación de pareja, estos supuestos serían: la existencia de dos personas, obvio. Ambos libremente escogieron estar juntos, y por último ambos saben si son amigos, amigos con ventaja, pareja, novios u otro. Todo ello lo conocen.

Me pregunto ¿seré un reincidente?, ¿seré masoquista?, o finalmente ¿aún no me olvido?. El viernes me habló IF 1 por msn, no quería hablarle, pues siempre salgo malherido. Mis amigos me dicen que es algo como Mr. Big. (Sex and the City. Me lo explicaron, nunca la he visto).

Así que no lo hice, pero me habló. Le conté que iba a salir a bailar, y noté su curiosidad, y le pregunté si quería ir. Estando 100 por ciento seguro de que su respuesta sería un no rotundo y que a continuación me preguntaría ¿cómo se te ocurre que voy a ir a esos antros?, ¿cómo voy a ir a lugares donde no van 'normales'?. Pero no, me dijo que sí. Y como buen hombre dije, a lo hecho pecho. Asumir, no me queda otra. Debo reconocer que me morí de miedo, me cuestioné lo estúpido que fui, ¿por qué exponerme a situaciones que me son dañinas?.

Después hablamos por teléfono y me dijo que tal vez iría su ex. Ahí me sentí pésimo. Me pregunté ¿cómo no se da cuenta que eso me hace pésimo?, ¿por qué tiene tan poco tino?. Me sentí horrible, fue doloroso. Y quedó de llamarme cuando estuviera cerca.

Bueno la cosa es que fuimos a bailar, las sensaciones fueron variadas, desde la alegría de reencontrarnos, pasando por varios racondos, ganas de llorar en medio de la pista, luego sentirme muy estúpido viendo como era acosado por su ex. Luego no faltó el desatinado que me preguntó si era mi pareja, siendo que hace un minuto se besaba con alguien. A ratos afloraba toda su indefinición sexual, y yo preguntándome ¿qué hago aquí?. No sé, no sé porque me quedé. No sé porque aguanté ver como estaba con su ex, cómo lo acosaba y cómo evitaba ser besado.

En un momento escuché una canción -digna de CChH-, no recuerdo su nombre, pero decía algo como -uyy ¿lo digo?, en verdad me da vergüenza, ya me han molestado mucho por ello, pero no importa así fue, y no hay que me mentir en historia- "baila, baila, baila sin parar, baila y no pienses nada más, haz tu cabeza estallar" Adrenalina. Eso hice, en adelante me dediqué sólo a bailar. IF 1 era una persona con quien bailaba, ya no era IF 1, había perdido significancia. Desde ese momento ya no me pregunté si me considera su ex o qué. Al final terminé conversando con mi amigo. Cerraron la disco y al despedirnos me dijo que saliéramos el próximo fin de semana. Yo dije que sí. Pucha que soy enrollado.

Sin embargo, desde el lunes me he vuelto a preguntar si me considera su ex, este es quizás uno de mis temas no resueltos, quizás sea necesario saber qué signifiqué en su vida, nada, tal vez un amigo, un andante o una pareja. Pienso que necesito saberlo, pues siento que nunca fue muy sincero conmigo, siempre me dio respuestas políticamente correctas, pero nunca supe lo que pensaba de lo que sucedió.

Yo sé que para mí fue alguien importante, fue alguien con quien quería algo serio, algo estable, y estaba dispuesto a jugármela por ello... pero nunca supe si estábamos en lo mismo. Aún me lo pregunto, aún espero sinceridad de su parte. Quizás sé lo que me va a decir, también sé que en ese momento voy a sentir ganas de llorar, ganas de irme, ganas de mandarlo a la cresta. Me pregunto, ¿por qué exponerme?. Quizás se deba a que espero que me lo diga, saberlo de su boca. Con ello entenderé y me convenceré que fue una ilusión, una relación unilateral.

Eso me ayude a dejarlo de lado, a dejar de recordar que tengo que olvidarlo.

Un Abrazo.

octubre 10, 2005

Ciclos de música.

Miércoles 19 de octubre, a las 19.00 horas

Cuarteto Arkôs

Juan Canales (primer violín)
Paulina Riquelme (segundo violín)
Rodolfo Zapata (viola)
Héctor Méndez (cello)

Programa
Guillermo Rifo Cuarteto del Final
Anton Dvorak Cuarteto americano

Dimitri Shostakovich

Cuarteto n. 8

Miércoles 26 de octubre, a las 19.00 horas
Ensemble Bartok/Chile

Carmen Luisa Letelier (contralto)
Valene Georges (clarinete)
Juan Sebastian Leiva (violín)
Eduardo Salgado(cello)
Felipe Browne (piano)

Programa
Maurice Ravel Chansons Madecasse
Johannes Brahms Gestillte Sehnsucht

Aram Katchaturian

Trío
Luis Advis Cueca y Rin
Eduardo Cáceres Epigramas Mapuches
Astor Piazzolla Tango Adiós Nonino


El ciclo se llevará a cabo todos los miércoles a las 19:00 horas, en el Centro de Estudios Públicos, ubicado en Monseñor Sótero Sanz 162, Providencia. Estación metro Pedro de Valdivia.


octubre 07, 2005

Humanamente hablando.

Hoy ha sido uno de esos días extraños. Me he sentido de distintos modos. Los sentimientos, por lo mismo, han sido variados. A veces pienso que los viernes me hacen mal.

Mientras iba a hacer clases, en el metro disfrutaba 'El Príncipe'. Cuando bajé del metro y caminaba hacia la facultad pensaba en las cosas que he hecho y de las que me he preocupado. Esto me producía sentimientos encontrados: tristeza y alegría; frustración y satisfacción, entre otros.

Pensaba que no he sido un mal hijo, he tenido cuidado de no serlo, tal vez no sea el hijo modelo, pero tampoco se podría decir que he sido lo contrario. Procuré no molestar a mis padres, ni producirles problemas, de alguna forma traté -y trato- de ser un buen cabro.

Nunca fui una lumbrera en el colegio ni en la Universidad. Sólo me preocupé de hacer las cosas que tenía que hacer, estudiar, y carretear en su justo medio. En el colegio era más bien flojo, pero aún así repunté, entré a la U, trabajé en ella -aún lo hago. Los profesores me 'querían', trabajé en unos proyectos. Es decir, no fui mal estudiante. Soy afortunado y algo esforzado. Empecé a trabajar desde chico, quizás a los 15, me pagué mis estudios. Mis profesores, en algunos casos me becaron, o a veces me daban pega. Estudié dos carreras, inglés, francés y curse ramos de doctorado y magister.


Cuando practiqué natación siempre fui uno de los primeros, si no era el cabecera de grupo era el segundo o el tercero. Como tenista mi situación fue bien malita, creo que soy un animal acuático, (y cuático también).

Como hermano, ahí nunca ha sido fácil, la relación con ellos es compleja. Las discusiones normales entre nosotros, a veces unas palabras salían por rabia, de las cuales más tarde me arrepentía. Con mis padres ha sido difícil, hay muchas cosas, sentimientos confusos, cosas no resueltas. Hay enojos, rabias, dolor, alegría, admiración, pero me es difícil hablar de cariño o amor. Sé que los quiero, pero me cuesta sentirlo. Me nace más bien lejanía, hay cierta distancia. Como decía una abuelita: 'en todas las casa se cuecen habas, pero en la mía por sacos'.

En fin, he procurado hacer las cosas como pienso que debí hacerlas, traté de actuar como el deber ser las indicaba. Siento que son cosas que cualquier persona puede hacer, que en ellsa no hay mérito, nada sobresaliente. Sino que un poco de suerte y un toque de insistencia. Nada de otro mundo, nada que nadie no pueda hacer.

Mis amigos me han dicho que no es así, mi sicólogo también me lo ha hecho notar. Y creo que tienen algo de razón. Pero eso no importa mucho. Esas cosas que nombré antes no son muy relevantes, insisto son cosas casi irrelevantes que sólo me pueden servir para mostar que he sido un poco resiliente. Nada más que eso.

Creo que hay algo que falta. Tal vez, en todas las cosas que nombre no hay más que efectividad para conseguirlas, todas esas cosas implican un pequeña cuota de esfuerzo y de suerte. Pero no hay afectividad. No he hablado de ella. Una vez me dibujé junto a mi familia, todos teníamos cuellos marcados, todos estábamos parados sobre una línea que indicaba el suelo. Es decir, hay una gran distancia entre sentimiento y razón, son cosas que siempre me ha costado conjugar. La línea indica la base sobre la cual me paro. El conocimiento es lo que me brinda seguridad, ahí es algo que conozco, lo demás es incertidumbre. Siempre me ha sido fácil ser una persona amena en informar, no es difícil leer, aprender, repetir y aplicar, eso no es más que una práctica, eso se desarrolla. No es difícil estudiar.

Un lector una vez me dijo que se sentía tonto cada vez que me leía, pero no, sus historias implicaban mucho, reflejaban sentimientos, reflejaban inteligencia emocional, en sus palabras había emoción. Los míos sólo explicaban, repetían cosas de otros.

Muchas veces he deseado dejar todo eso de lado, cambiar todas esas cosas que pueden ser 'logros' por sentir, por dejar de sentirme el tipo que informa, el que sabe, el que soluciona las cosas, por ser el tipo afectivo. Sentirme querido, querible. Daría todo, cambiaría cuanto fuera posible, porque se cambiara esa imagen. ¿De qué sirven esas cosas?. De nada. ¿De qué sirve que me recuerden como un tipo que una u otra otra vez dio una respuesta?. De nada. Además que mis respuestas son bien tontas.

Las personas que me han gustado no se han interesado en mí. Eso es doloroso. Cuando miras hacia atrás y sólo ves que en lo afectivo tu vida ha sido un fiasco, lo demás es basura. Lo demás es descartable. Estoy cansado de ser el que da los primeros auxilios, estoy cansado de procurar ser quien debo ser. Siento muchas cosas, quizás ganas de botar algo como rabia que tengo, ganas de emborracharme y mandar todo a la cresta, ganas de hacer deporte, de irme a nadar y agotarme, ganas de nadar hasta decir basta, hasta cuando no pueda más. Estoy aburrido de los problemas, estoy aburrido de muchas cosas. Quiero querer, quiero sentir, quiero tener a alguien a quien querer y que me quiera. Por qué esa parte es un fracaso... no lo sé. Pero lo necesito.

Un Abrazo.

octubre 06, 2005

No tengo ganas de escribir.

Hoy no tengo muchas ganas de escribir, ni tampoco cuento con el tiempo para aquello. Por lo cual les dejo una pregunta/chiste que me hizo un amigo. Aquí va:

¿Qué pasa en la noche de bodas de una masoquista y un sádico?

Un Abrazo.

PD: No lo sabía, pero ambas palabras provienen de personas.

Sadismo, del marqués de Sade (1740-1814), quien fue acusado por prostituras de someterlas a dolores. Fue condenado a muerte, pero escapó gracias a la ayuda de su cuñada. Escribió varios textos, entre ellos "Los 120 días de Sodoma" (1784), "Justine" (1791) y "Juliette" (1797), en los cuales describe relaciones sexuales.

Leopold von Sacher-Masoch, (1835-1895). Al igual que el anterior es escritor, entre sus obras destacan: "El legado de Caín", y "La Venus de las pieles". Pero fue más conocido por gozar haciéndose azotar, firmar contratos de esclavitud, entre otras. En "La Venus de las pieles" describe la inclusión de un tercero en matrimonios.

Bueno estos fueron los datos freak.

octubre 05, 2005

La democracia está de cumpleaños!!

Chile, la alegría ya viene

Hoy es 5 de octubre, se cumplen 17 años del plebiscito en el cual la dictadura terminó. Con ello se inicia el término de 17 años de oscuridad, 17 años de violación sistemática de los Derechos Humanos, 17 años de silencio, 17 años de pérdidas humanas, 17 años de torturas físicas y psicológicas, 17 añosde restricción a las libertades, 17 años en los que personas fueron expulsadas de su país, otras no tuvieron otra opción que escapar, a otras no se les permitió el regreso, y a otros no les quedo más que la muerte, la cual no se justifica, pues su único mal era pensar distinto. Ahí está el informe Rettig y el Informe Valech.

17 años que no deben olvidarse.
No debe perderse el aprendizaje moral que de ello podemos sacar, no debemos olvidarlo, no podemos permitir que se vuelva a repetir. Debemos aprender que la radicalización no conduce a nada. No debemos olvidar que los Derechos Humanos no pueden ser vulnerados por ningún motivo. No debemos olvidar que el poder de gobernar es civil, no militar.

17 años duró la dictadura, hace 17 años fue 'derrocada', pero no por la fuerza, sino que por la razón. Hace 15 años tenemos presidentes elegidos democráticamente, eso costó, fue la lucha de muchas personas, fue un ejercicio de demócratas verdaderos, quienes tuvieron la valentía de acusar la violación a los Derechos Humanos, quienes reclamaban formas para alcanzar la ansiada redemocratización. Ahí estuvieron el cardenal Raúl Silva Henríquez, el cardenal Juan Francisco Fresno y tantos más. A ellos todo mi respeto. Al mismo tiempo lamento que civiles se hayan opuesto a estos procesos, quienes tuvieron la valentía de hacer fracasar el Acuerdo Nacional, pero nunca la valentía de acusar las atrocidades que se cometían. Ahora prefieren olvidar.

Ahora nos queda seguir insistiendo, seguir luchando por esta democracia que tanto costó, luchar por una mejor calidad de la democracia, por un respeto mayor, por conseguir un diálogo sincero y verdadero. Donde el otro sea mi opositor, no mi enemigo. Luchar por un Chile más solidario, un Chile más democrático, un Chile más justo, más equitativo, más libre.

Nada más, ahora nos queda celebrar la redemocratización del país. Festejar el cumpleaños.

Un Abrazo.

PD: Abajito está la canción de la franja del no.

Canción del NO

Chile, la alegría ya viene

Porque digan lo que digan yo soy libre de pensar.
Porque siento que es la hora de ganar la libertad,
Hasta cuando ya de abusos, es el tiempo de cambiar.
Porque basta de miserias voy a decir que no.
Porque nace el arco iris después de la tempestad,
Porque quiero que florezcan mil maneras de pensar,
Porque sin la dictadura la alegría va a llegar,
Porque pienso en el futuro voy a decir que no.

Vamos a decir que no, oh con la fuerza de mi voz,
Vamos a decir que no, yo lo canto sin temor,
Vamos a decir que no, vamos juntos a triunfar,
Por la vida y por paz.

Terminemos con la muerte,
Es la oportunidad de vencer la violencia,
Con las armas de la paz.

Porque creo que mi Patria necesita dignidad.
Por un Chile para todos, vamos a decir que no.
Vamos a decir que no, oh con la fuerza de mi voz,
Vamos a decir que no, yo lo canto sin temor,
Vamos a decir que no, vamos juntos a triunfar,
Por la vida y por la paz.

Chile, la alegría ya viene

PD: Si quieren la canción (audio) está en www.tercera.com.

octubre 04, 2005

Lo leí en 'Qué Pasa'. La Pesadilla Blogger.

Hace días que tenía ganas de sentarme a escribir, relajarme y tomarme mi tiempo para aquéllo. Sin embargo, no podré, sólo esbozaré un comentario sobre un artículo y aprovecharé de enlazarlo con mi comentarista anónimo. Las responsabilidades apremian.

Una de las cosas que quería escribir era sobre el quehacer 'blogeriano'. Esto se lo agradezco a mi comentarista anónimo, que aún continúa en tal condición. Aunque después de leer el artículo que reproduzco a continuación me pregunto: ¿Habrá sido Gonzalo Garcés quien me leyó, escribió y redactó el artículo? Sería un honor ser el muso inspirador, ¿Será que se avergüenza -con diéresis- de decir que me lee, y por ello el anonimato?. Y será a mí a quien se refería cuando dice que los blogs son "
juegos de palabras bobos, complaciente, aburrido y banal."

¿Por qué mi comentarista anónimo aún se mantiene en esa condición, temerá alguna represalia?. Pero si Claudio y yo, -Yo, Claudio- recibimos gustosos las críticas constructivas, aquéllas que son aporte, que nos cuestionan lo que hacemos. Como aquélla que pone al descubierto mi ignorancia y la amplía. Dándome datos como el que me entrega referente a la Parada Militar, pero al mismo tiempo me pregunto otras cosas, por ejemplo: ¿por qué desde esa fecha?, ¿quién fue el gestor de esa ley?, ¿esa persona tenía familia militar, fue militar?, ¿siempre ha hecho en el mismo lugar?, etcétera. Agradezco esos datos porque lejos de reducir mi ignorancia me la hacen mayor. Pues cada vez sé que conozco menos.

Mi lector anónimo y Gonzalo Garcés caen en algo que no comparto, indicar -implícitamente- que el blog es un espacio para escribir bien. Creo que puede cumplir esa función, aunque también puede ser sólo una bitácora, en la cual despleguemos nuestras ideas, nuestros sentimientos, un espacio de escritura libre. ¿El blog tiene que ser un aporte per se, esa fue la intención de sus creadores?. No lo creo. Aunque quienes buscan blogs que sean aportes Garcés cita algunos.

Creo que mi lector anónimo confunde la 'Libertad'. Pues lo que describe y entiende es la capacidad de hacer lo que se desea. De decir lo que a uno le plazca. Y eso no es libertad, sino que libertinaje, pues el libertino es aquél que asume, reconoce que la posibilidad de hacer algo, tiene requisitos. En el caso de la opinión, es identificarse. Es hacerse 'responsable', -habilidad (capacidad) de responder-. Y ésta pasa por dar la cara. Ahí está la diferencia con Gonzalo Garcés quien da su nombre, tenemos la posibilidad de leerlo, incluso tiene sitio web. Eso es hacerse responsable de sus opiniones. ¿Notan la diferencia?.

Pienso que el tener una opinión que emerge de una visión masculina de la sociedad no tiene porque provenir únicamente de una persona heterosexual, sino que también de un homosexual. No creo que todos los homosexuales se comporten o actúen igual, o escriban sobre lo mismo. Por lo demás, ¿cómo identificar a un un homosexual que escribe en su blog sólo de música?. Debo presumir que si lo leíste supusiste que era heterosexual, ¿no?.

Imagino que muchas personas no tienen 'dedos para el piano', sin embargo, muchos y todos podemos desarrollarlas, mejorarlas, y eso pasa por un aprendizaje que puede ser a través de ensayos y errores. Y el blog es una buena oportunidad para aquello.

Lean el artículo, no es muy bueno, pero nos invita a cuestionarnos lo que escribimos.

Un Abrazo.

La pesadilla blogger

No tengo nada contra los blogs. Lo que me subleva es el pomposo disparate de prestarle virtudes estéticas a ese medio. Su tara lleva un nombre: trivialidad. Y cuando se trata de blogs literarios, esa trivialidad azota como un huracán.

Por: Gonzalo Garcés


Hace unos años participé en un encuentro de escritores. Una de las ponentes nos explicó largamente los goces de escribir una novela en formato blog, que había llamado eufónicamente blogísvela antes de decantarse por sívela -"lo contrario de novela, ¿me captan?"-, palabra que expresaba el carácter positivo, democrático y antipatriarcal de este medio. Fue como una epifanía: de golpe comprendí que aun sin ordenador se puede hacer literatura blogger; es decir, hecha de juegos de palabras bobos, complaciente, aburrida y banal.No voy a contar la historia del "fenómeno blogger", que es bien conocida: quienes se hayan perdido sus comienzos, habrán notado su presencia a partir de 1999, cuando salió el formato de blog o bitácora online que permitía, por fin, gritarle al mundo los datos silenciados sobre nuestras ladillas y sabañones, publicar las fotos más borrosas de nuestro hámster o insertar un enlace a una noticia bien redactada e investigada para poder comentarla con faltas de ortografía y sin saber de qué se habla. Y quienes se hayan perdido esos regalos no pueden ignorar los artículos, conferencias y debates en TV que en estos días llevan títulos como "Shakespeare y el lenguaje blog", "Estética del blog", "Gracias, blog mío", etcétera.

No tengo nada contra los blogs. Ciertas bitácoras periodísticas, las que reúnen material sobre un tema o cuelgan artículos que nadie más se atreve a publicar, me parecen necesarias y para ellas no tengo sino gratitud. Lo que me subleva es el pomposo disparate de prestarle virtudes estéticas a un medio. Basta perder un par de tardes en la red para comprobarlo: el blog tiene una sola virtud, es barato. De ahí en adelante es todo cuesta abajo, empezando por su escalofriante facilidad para inundar con idioteces todo intento de pensar de veras. Recuerdo que en España, en los días frenéticos que siguieron al atentado terrorista de 2004, el admirable escolar.net sirvió para canalizar la información como ningún medio oficial lo hacía. El 12 de marzo un post anuncia, crucial: ETA niega ser responsable de los atentados. Hay 21 comments. Me lancé a leer esos testimonios de la ciudadanía indignada. Cuál no sería mi sorpresa al ver que más de la mitad eran proverbios o sentencias en inglés -"O, life is a cycle of songs!"- firmadas por un tal "Penis Enlargement".

La tara del género blog lleva un nombre: trivialidad. Y cuando se trata de blogs literarios, esa trivialidad azota como un huracán. No es raro que los posmodernos que hasta el año pasado releían a Barthes sin saber a qué aplicarlo, ahora se llenen la boca con la blogosfera, ese espacio "fugaz" de "autor sin obra", lo que despojado de cacareos franceses significa que está rebueno que todos puedan publicar lo que les dé la gana, sin tener que ajustarse a criterios de belleza, inteligencia o veracidad y sin que importe que en diez segundos pase al olvido. Y tienen razón: está rebueno. Lástima que a esa fugacidad y a esa banalidad necesiten consagrarla como el arte más alto de nuestro tiempo. No quieren abolir la jerarquía literaria: quieren ocupar, a fuerza de mesas redondas, el tope de esa jerarquía. Y lo siento, pero si es por jugar el antiguo juego, el de "quemar el corazón de los hombres con la palabra", ya hay algo que lo hace mejor: la literatura.

Mientras espero que Umberto Eco dirima el asunto, aquí van algunas constataciones:

Que excelentes escritores tienen blog. Beatriz Vignoli cuelga en el suyo algunos de los mejores poemas que se escriben en español. El mexicano Tryno Maldonado era conocido por su blog antes de serlo por su novela Viena Roja. Álvaro Bisama, uno de los mejores críticos literarios de Chile, bloguea. Todos producen textos redondos, precisos, que bien pudieron escribirse en una Underwood antes de pasarse al blog, y en algún caso lo fueron. Lo que confirma las bondades del blog como medio y su nulidad como género en sí.


Que aquellos que, al contrario, escriben sólo por el blog y para el blog, hacen gala de una escritura extrañamente cohibida. Uno pensaba que el anonimato, la falta de censura, propiciarían relatos de salvaje sinceridad, un modo nuevo de desnudarse. Pero no. Las amas de casa dicen que los niños por suerte bien, los estudiantes de letras que Bush es malo, los escritores de fin de semana que como Bukowski no hay. El blog, ay, no trae diversidad al mundo: lo aplana.

Que apenas termine esta nota pienso colgarla en mi blog.

Gonzalo Carcés (Buenos Aires, 1974) es autor de novelas como "Los impacientes" (Premio Biblioteca Breve Seix Barral año 2000) y "El futuro". Además, columnista habitual de medios culturales en España y Latinoamérica.

octubre 02, 2005

Campaña contra VIH . Parte IV.

No olvides nunca usar casco.


No lo olvides!! ok?
Un Abrazo.

octubre 01, 2005

Lo leí en... "Revista de Libros". Fuera del clóset... y del estante

Debo comenzar reconociendo que no soy un especialista en literatura. Sólo soy un lector momentáneo, y cuando lo hago me declaro polígamo, pues leo varios libros a la vez, aunque procuro terminarlos todos.

Hace un tiempo fui invitado a exponer en la semana de Ciencia Política sobre minorías sexuales y su participación e intregración en el sistema político. Para lo cual me basé, en parte, en 'literatura gay' chilena, pues la exposición versaba sobre este caso en particular. Y en ello vi una evolución en como es descrito, caracterizado el homosexual, para el caso me remití sólo a tres autores -todos abiertamente homosexuales- Pedro Lemebel, Juan Pablo Sutherland y Pablo Simonetti.

El primero lo representa como la 'loca', y sus libros giran en torno a una historia netamente gay y la mayoría personajes también lo son. En Sutherland, el gay deja de ser 'la loca' o el travesti. Es el que tiene pinta de herterosexual, pero marginal, vive en la periferia y tiene sus encuentros en parques, que comienzan con miradas. Al igual que Lemebel los personajes son mayoritariamente gays. Por último en Simonetti, tanto en sus cuentos como en su novela, el gay es un personaje más, aunque en los cuentos casi siempre es el protagonistas, no así en la novela -aunque más de alguien podría afirmar lo contrario. Aquí el gay es distinto, pertenece a los estratos socioeconómicos más altos, está plenamente integrado a la sociedad, aunque 'dentro del clóset', su orientación sexual la mantiene en secreto, y la vive con culpabilidad. El gay no es afeminado, sino que por el contrario tiene una apariencia totalmente heterosexual.

Pero, de todas formas me queda la pregunta, ¿existe la 'literatura gay'?, ¿es un género, un sub-género?, no lo sé. Me lo he preguntado, sin encontrar una respuesta que me satisfaga. Ya que es posible hallar y hablar sobre la 'novela histórica', y no genera problemática.

El artículo de David Leavitt que presento a continuación propone una evolución de la 'literatura gay' -con lo cual no responde a mi pregunta, pues supone a priori la existencia de la literatura gay- desde ésta hacia una 'literatura post-gay'. El cambio radicaría en que el gay es un personaje más del relato, podría ser el protagonista, antagonista o un personaje secundario. Así la literatura sería un reflejo de los cambios culturales, donde el gay deja de ser un tipo extraño, un tipo que se estudia por si solo, sino que es un igual que forma parte de la gran novela que es la vida.



Literatura gay
Fuera del clóset... y del estante

Gracias a los esfuerzos de los hombres y mujeres que abrieron las primeras librerías gays, una nueva generación está madurando y para ella todo el asunto de la homosexualidad es sólo una de una gran multitud de maneras de ser.

David Leavitt

Cuando supe que después de más de 30 años de negocios, la "Oscar Wilde Book-shop" - que afirmaba ser la primera librería gay y lesbiana del mundo- se proponía cerrar sus puertas, la noticia me provocó una punzada de nostalgia. En 1983, yo trabajé allí por exactamente un día. Había egresado seis meses antes de la universidad, quería ser un escritor, había salido del clóset recientemente, y necesitaba un trabajo a tiempo parcial. La "Oscar Wilde" me pareció justo lo que buscaba.

Lo recuerdo como un lugar acogedor, y bastante melancólico. Después de un breve recorrido, su dueño, Craig Rodwell, me hizo sentar en la recepción, me mostró cómo manejar la caja registradora y me dijo lo que él consideraba la regla fundamental del lugar: decir "hola" a cada cliente que entraba. Había gente en el mundo para quien solamente cruzar el umbral de una librería gay exigía coraje, y él quería que ellos se sintieran bienvenidos, no intimidados.

Por siete horas me senté detrás de la caja registradora, marqué las compras, dije repetidas veces "hola", y, cuando no había clientes, ojeé la mercadería. ¿Qué era un libro adecuado para la "Oscar Wilde"? En la sección de ficción lesbiana estaba la novela de Rita Mae Brown, Rubyfruit Jungle (1973), lo cual tenía sentido: el cuento de Brown de la madurez sexual de una joven en el Sur Profundo fue la personificación de la novela lesbiana. Pero no había una copia de A Compass Error (1969), de Sybille Bedford, con su relato franco del amor y la traición entre mujeres durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Esto, me pregunté, porque Bedford, a diferencia de Brown, no era abiertamente lesbiana? ¿Era necesario que un escritor declarara públicamente su homosexualidad para ser vendido en la "Oscar Wilde"? De ser así, quizás esto pueda explicar por qué no había copias de Falconer, de John Cheever - en la que el héroe, después de matar a su hermano, experimenta una especie de redespertar espiritual y carnal en la cárcel- en la sección de ficción de hombres gays. Pero había muchas copias de Front Runner de Patricia Nell Warren, un clásico de la época. Warren no sólo era heterosexual, era una mujer. ¿Entonces por qué no Cheever?

No obtuve el trabajo, sospecho que porque me quejé a Craig, demasiado fuerte, sobre los libros que no estaban presentes, dándole un sermón sobre los peligros de confundir la ficción con la propaganda. ¿Quién quiere ser aleccionado? Cuando atardeció, me pagó, me dio un sonríe no-nos-llames-te-llamaremos, y me mostró la puerta. Desde entonces yo he pasado mucho tiempo en las librerías gays - a veces como autor dando una lectura, a veces como cliente- y mi actitud continúa siendo muy similar a la del día que trabajé en aquella tienda: la gratitud cediendo paso a la confusión y luego a la molestia.

Aunque es probable que la "Oscar Wilde" fuera la primera librería autoidentificada como gay, la idea se remonta a una fecha tan temprana como 1913, cuando el expatriado escritor americano Edward Prime-Stevenson introdujo un volumen de cuentos, Her Enemy, Some Friends and Other Personages (Su enemigo, algunos amigos y otros personajes), con este aviso: "La edición extremadamente limitada de este volumen lo restringirá a estar disponible sólo dirigiéndose a ciertos libreros del continente europeo".

La segregación y la discreción fueron asimismo las contraseñas de las primeras librerías norteamericanas gays, la mayoría de ellas literalmente armarios: mal ventilados, oscuros y diseñados para que la gente no pudiera ver su interior desde la calle. Aunque la visibilidad quizás sea la meta del movimiento gay de liberación, esto estaba en contra de las exigencias de la librería gay - sobre todo proveer un espacio seguro para que las personas pudieran hojear sin preocuparse de la "observación antipática".

Naturalmente, todo cambió. En poco tiempo las propias tiendas empezaron, por así decirlo, a salir del clóset, exponiendo los libros (y clientes) a la fresca luz del día. Estos fueron gestos de liberación, pero también señalaron la declinación de las librerías gays y aunque, a última hora, un benefactor intervino para impedir el cierre de "Oscar Wilde", la mayoría de su tipo quebró pronto. La internet asumió todas las funciones que las tiendas habían tenido como "recursos de la comunidad", mientras la llegada de las cadenas significó que los mismos libros que normalmente habían estado disponibles en las librerías gays ahora se podrían encontrar en cualquier parte. La ética de las cadenas fue sofocar por emulación, y entonces "Borders" (pero no "Barnes & Noble"), como si rindiera homenaje a las tiendas que había ayudado a cerrar, montaba áreas de ficción de hombres gays que muchas veces eran más chocantes a causa de lo que no había que de lo que sí había.

Pero hay un problema mayor. Una librería gay (o un estante gay en una librería general) implica que haya tal cosa como un libro gay. Cuando yo empecé a escribir, una novela gay, por lo menos, era bastante fácil de definir. En ella la homosexualidad del héroe o de la heroína estaba por necesidad en el centro dramático de la trama. Según esta definición, Maurice de E. M. Forster probablemente fue la primera novela gay en la que su relato del despertar gradual a su propia homosexualidad, su iniciación en el amor y el sexo, y su decisión subsiguiente de vivir con su amante fuera de la sociedad más que rendirse a sus ortodoxias, presupuso que su homosexualidad era intrínseca a su esencia.

Sacar a la luz tal novela - especialmente en la primera mitad del siglo XX- requería un coraje del que Forster carecía; aunque Maurice fue escrita en 1914, él no dejó que fuera publicada hasta después de su muerte, en 1970. Por entonces habían aparecido tantas novelas gays que los críticos no reconocieron su originalidad y fuerza. Esas novelas reflejaban las preocupaciones de una época en que, especialmente en el mundo anglo-sajón, la idea de la homosexualidad como una identidad fue suplantando una concepción más vieja de la homosexualidad como un comportamiento o una fase, a la que una persona podía dejar en el pasado o renunciar - es decir, si no se suicidaba antes.

No obstante, aun antes de la publicación de Maurice, habían empezado a aparecer libros que, aunque trataban explícitamente la homosexualidad, cuestionaban esta definición de la novela gay. Las novelas y cuentos de escritores gays que no encajaban en el molde eran tan difíciles de clasificar como aquellas de los escritores heterosexuales (por ejemplo Torridge, de William Trevor) que sí lo hacían.

Las actitudes fueron cambiando más rápido que los hábitos. Mientras lo hacían, la novela gay junto con la librería gay quedaban obsoletas. Principalmente gracias a los esfuerzos de los hombres y mujeres que abrieron las primeras librerías gays, una nueva generación está madurando y para ella todo el asunto de la homosexualidad es sólo una de una gran multitud de maneras de ser. Cuando yo era estudiante universitario y asistía a talleres de narrativa, llevaba cuentos con personajes gays a clases con el mayor desgano: temía la intolerancia de mis compañeros... y la vivía. Hoy incluso mis estudiantes heterosexuales en la Universidad de Florida ponen personajes gays y lesbianas en sus cuentos, sin parpadear. ¿Por qué no deberían hacerlo?

Cada vez más, la ficción gay está cediendo lugar a la ficción post-gay: novelas y cuentos cuyos autores, en vez de tener la homosexualidad de un personaje como el punto de apoyo de la trama, lo dan por sentado, considerándolo como parte de algo más grande o ignorándolo por completo. En la mayoría de estas obras ser gay no es lo central; éstas sólo son personas viviendo sus vidas.

Quizás la diferencia entre gay y post-gay pueda ser personificada por dos de los cinco finalistas para el premio Booker 2004, The Master, de Colm Toibin, y The Line of Beauty, de Alan Hollinghurst, que lo ganó. The Master indudablemente es una novela gay muy tradicional, que consiste, como dijo un amigo, de "capítulos tras capítulos en los que Henry James no sabe lo que ya todos sabemos que él no sabe". El héroe de The Line of Beauty reconoce claramente que él es gay, pero el relato se enfoca en sus experiencias más que en sus luchas por definirse. Lo reconozco, The Line of Beauty trata de mucho más que de ser gay en Londres en los años ochenta; trata del mundo de ese tiempo, su geografía política y moral, y por lo tanto trata de la historia y lo que significa ser humano, y vivir en ese mundo.

Alguna vez fue revolucionario publicar una novela gay, o abrir una librería gay, pero es posible que haya llegado el tiempo en que lo revolucionario sea jubilar completamente esa categoría. Yo estoy por pasar al futuro post-gay - esta es la razón por la que cada vez que voy a "Borders", traslado algunos libros del estante de ficción gay a la sección de ficción general, restableciéndolos a sus lugares legítimos en el flujo alfabético y promiscuo de la literatura.

The New York Times (extracto)
Traducción de Rosa Norton

David Leavitt.