febrero 19, 2007

Yo Claudio Terminal.




Dia 1:
La cosa es que perdi el vuelo a Francia, por lo cual debo quedarme, dos teletones en el aeropuerto, es decir, 72 horas de espera, ojala salga algo de amor.

20.30 Llego al aeropuerto y me dicen que el vuelo esta cerrado, obvio, si llegue a las 20.26 y el vuelo era a las 20.30, nunca tan barsa, y que proceda a la compra de un nuevo pasaje, que por suerte no estaba tan caro.

22.30 Comienzo a hacer tuto, o al menos eso es lo que intento. Despues de acomodarme como puedo, consigo descansar algo.

06.30 Despierto con un poco de frio, esperando que amanezca en Porto, Portugal.
No se porque, pero la noche no estuvo tan helada como el dia, que por Dios que esta helado. Y eso que, lamentablemente, dormi solo.

09.00 Mi desayuno es un cafe con un sandwich de salame.

09.54 Recuento de mis 72 horas de espera. Aunque cuando llegue a Marseille debere esperar unas 7 horas que parta el bus...

Se aceptan consejos de como no aburrirse tres dias en un aeropuerto...

Mi vida es un vuelo... jajaja...

febrero 05, 2007

Justo Medio.

Cuando estaba en Chile trabajaba con Aristóteles, o sea, no con él, pero con su obra, y una de las cosas que recuerdo es el “justo medio”. Éste consiste en actuar entre una carencia y un exceso; así: comer en abundancia no es bueno, ya que nos puede producir obesidad; y tampoco podemos comer escasamente, puesto que eso nos produciría una anemia. Por lo tanto el actuar correcto seria comer lo necesario.

Ahora, ¿por qué traigo a colación al Estagirita a mi bitácora? Lo hago con la peregrina idea de que me de una respuesta, o al menos me ayude a encontrarla en el amor. ¿Qué me diría Aristóteles si viera mi actuar?, que por cierto es tímido cuando conozco a alguien que me atrae, y me parece interesante, debido a que me bato entre extremos. Me explico: ¿lo llamo e invito a tomar o comer algo? Si lo hago, me conduzco inexorablemente al extremo de la velocidad, la prontitud, y me dejaría llevar por un impulso. O sea, actuaría con mi parte animal más que aquélla que nos diferencia de éstos, la racional.

Entonces, como un péndulo o un maniqueísta, paso al otro extremo, es decir, dejar que las cosas se den solas, tal como las manzanas caen, el amor debiera crecer. Pero eso puede permitir que esa manzana sea tomada por una mano distinta a la mía, se entiende, antes de que me toque. Es decir, la manzana sería consumida por otro, por no decir, que otro se la comió.

La solución que me daría el filósofo sería tienes que actuar entre esos extremos. Pero ¿cómo doy en el justo medio?, apuntando bien. Sin embargo, si no nos es posible conocer con antelación el punto donde acertar, es decir, el justo medio. ¿Cómo podríamos dar en él? No lo sé. ¿Cuál es el justo medio?

Un abrazo;
Yo, Claudio.