octubre 14, 2007

Wena Naty!

Wena Nay! Ya es una frase que contiene varios significados y forma parte del lenguaje común de los jóvenes. Tiene un trasfondo que podemos llamar sexual por su origen, el video; otro se relaciona con sus consecuencias, y es el que me interesa.

Natalia fue grabada practicando una felación en un lugar público a otro menor de edad, la grabación la hizo otro menor de edad. Como consecuencia de este registro y publicación en internet, Natalia fue expulsada de su establecimiento educacional. Los otros estudiantes, no lo sé.

Como algunos saben, espero que todos, en temas morales soy bastante 'liberal', ya saben que cualquiera hace lo que quiere con su anatomía. Y esto implica una alta protección de la privacidad de cada uno de los integrantes de la sociedad.

Vamos al asunto. ¿Puede el colegio expulsar una persona por algo que hizo en el espacio público? No, el espacio al ser público y el individuo a ser libre, puede hacer todo aquello que deseen con la sola limitante de que esos actos no perjudiquen a otros. Principio del daño nos diría J. Stuart Mill. Ahora, la felación no produce en sí misma ningún daño, sino que iría con atentaría con convenios, acuerdos sobre aceptado en espacios públicos. Acuerdos que en sí son -deben ser- representativos de la sociedad, ya que son votados por leyes. Así, quién debe penalizar el acto de Natalia y sus acompañantes es el poder para ello establecido, es decir, el Poder Judicial. No, el colegio.

¿Por qué el colegio no puede hacerlo? El colegio tiene atribuciones limitadas, así no puede expulsar a un estudiante, profesor o funcionario por actividades ajenas a las encomendadas, o acordadas. El reglamento del colegio al permitir la expulsión de Natalia se adjudica atribuciones para regular de personas en un espacio público. Pero las atribuciones del colegio están restringidas al espacio físico de éste, y al uso de sus instalaciones, ahí es donde el colegio se excede.

Sin embargo, sí puedeexpulsar a un funcionario, estudiante o profesor, si un acto de éste en el espacio público afecta de manera grave, poniendo en riesgo a otras personas. Así si uno de éstos es encontrado culpable de delitos, aunque en ese caso sería castigado, previamente, por los tribunales.

Por último, el colegio más que recurrir a una medida abusiva, debería haberse abocado a enfrentar el problema, ya sea con orientadores, conversar con la familia de los involucrados, etcétera. El Estado, más que guardar silencio, tuvo que haber actuado y criticar el exceso cometido por el colegio, que no hace, sino que transgredir un espacio un poder monopólico que posee en el espacio público. La prensa, más que destacar lo farandulesco que pudo tener este hecho, debió haber ido más allá y ver el problema en su conjunto.

Yo, Claudio.

octubre 09, 2007

Ser pobre.

Hace un tiempo estamos hablando de pobreza y todo lo relacionado. Tenemos el Consejo de Equidad, una discusión sobre el sueldo ético, otra sobre la desigual distribución de la riqueza y la disminución de pobres.

Me pregunto, o más bien, no creo que la pobreza sea sólo económica. La pobreza no es sólo quienes reciben menos de dos canastas mensuales, o menos de una mensual. Está bien, ese es un parámetro, el cual creo válido, objetivo. Sin embargo, cuando vemos que los índices caen, debemos ir más allá, ver la pobreza como una situación que tiene como uno de sus elementos los ingresos, pero también es 'sociocultural'.

Quiero decir 'socio-cultural' cuando existe una restricción en otros accesos, así por ejemplo: en cosas tan básicas como conocer el centro histórico de la ciudad, salir de un espacio restringido y restrictivo como lo puede ser el barrio. Ir a museos o teatros, no puede ser que hoy, cuando estamos a poco tiempo del Bicentenario, muchos de los escolares no hayan ido a un teatro, a una sala de cine.

Asimismo, también es una cuestión de expectativas, no puede ser que hoy muchos crean fehacientemente que se nace pobre y se muere pobre. No son sólo los niños, sino que también sus padres quienes le dicen: 'para qué vas a estudiar, si igual vas a seguir siendo pobre'.

El fin de semana leí una entrevista a Muhamud Yunus sostuvo que: a veces a las personas le pasa lo mismo que a los bonsái, es decir, si son plantadas en grandes maceteros crecerán más que en aquellos que lo hacen en pequeños maceteros. Si entendemos el macetero como el espacio y las oportunidades, Chile sigue siendo pobre, y ese 13 por ciento no es real. Es positivo, pero hay que dar un paso más allá y exigirnos aún más.

Por último, dejar de hablar de pobres, y comenzar por personas en situación en situación de pobreza. Uno es ontológico, el último temporal y local.

Yo, Claudio.