febrero 17, 2009

Esa es mi historia.

Hace un tiempo conversaba con un amigo y me decía que el problema que tengo, entre otros más que no viene al caso comentar ahora, es que tengo un patrón de gusto errado para mí. Onda siempre me gustan iguales, con rollos, dubitativos, lindos, enrollados, y cuanta cosa más.
Hace unas semanas conocí a un chico, en verdad el lugar no era el mejor, pero bueno uno conoce donde puede y punto. Ahora sí, lo sé, partiendo por el lugar poco futuro se le veía a la cosa, pero bueno, me dio su número y dirección de correo electrónico, dijo que se conectaría al messenger en la noche. Pensé que en verdad sólo lo dijo por decir algo, pero no al final sí se conectó y propuso que nos juntáramos, pero al final no pudimos, postergando el reencuentro hasta el día siguiente.
Lo pasé bien, tus ojos son preciosos, hacía tiempo que no sentía bien, me morí de la risa. Llegué en bici a tu casa, y me viniste a dejar en auto. Cuando te despediste vi una mirada especial. Sólo tú puedes llegar a buscarme a las 3:00 am, no te creía, pero lo hiciste! Jajaja... y yo que te dije que sí lo hicieras sólo para ver si lo harías, y me salió el tiro por la culata.
Al día siguiente nos volvimos a ver, me reí mucho contigo, quedamos en hacer varias cosas durante la semana. Fue 'brígido'... ¿qué fue lo 'brígido'?Al final no pasó nada... He ahí el patrón, el enrollado, el complicado... Y pensar que te dije que eras uno de los más claritos. Me dijiste que no, y como tú te conoces más que yo, acertaste.
Es raro, siempre me transformo en 'su pañuelo de lágrimas' cuando en verdad, no quiero ser su amigo, quiero ser su pareja. Pero termino siendo 'un buen amigo', el tipo que los escucha, que los aconseja, porque 'no toda la gente sabe tu historia, necesitas que alguien te escuche y yo soy el único que conoce toda tu historia' Cueck... yo que quería algo, creía que podía haber algo entre nosotros... Nada.
Ya me he enrollado bastante, no la he pasado bien. Pucha, eres especial, con todos tus rollos, eres lindo, pero sé que no soy lo que tú quieres, no quiero escuchar de nuevo 'me gustaría que me gustaras, pero no me gustas'. Sé por eso que tampoco la voy a pasar bien contigo, que me voy a enrollar, voy a querer estar contigo, pero tú no.Uno sabe que hay cosas que le gustan, pero también le hacen mal.
Eres como el azúcar para un diabético, la sal para un hipertenso.
Un placer culpable.

Esa es mi historia, brígido.
Yo, Claudio.

Memoria y olvido.

No es posible recordar todo, tampoco vivimos olvidando todo. El ejercicio esencial de la memoria es guardar información, pero no es toda la información, sino que una selección de hechos o información solamente. Tal como la Historia.
Ayer pensaba, qué lata que hayamos terminado, más bien que lo hayas hecho. Fue un corte a una relación que veía fantástica y quizá por ello, no me percaté que habían cosas que no funcionaban. Las cuales aún no conozco, ya que nunca me las dijeron, ni tuve la oportunidad de preguntarlas. Será una historia que concluyó para mi sin saber las razones de su final.
Creo que lo más sano es dar vuelta la página, tratar de echarte al olvido, tratar de no ver las nuevas relaciones pensando en lo bien que lo pasé contigo. Ya no puedo hacer nada, y no se trata de volver, sino que de saber el porqué, ¿por qué hiciste aquello?, ¿por qué ni siquiera me saludas?
Dar vuelta la página no significa olvidar todo, sino que seleccionar. Seleccionar esas cosas que nos dan vida, más que aquellas que nos llevan a 'peinar la muñeca'. De tal manera que los recuerdos que tenga de ti sean los que me animen, los que me produzcan sonrisas, pensar que fui demasiado feliz. Y me dicen que también es posible vivir momentos mejores con otras personas.
Espero que éste sea 'el último dolor que causes, y éstas sean las últimas palabras que yo te escriba'.

Un abrazo,
Yo, Claudio.