septiembre 30, 2005

Preguntas típicas a un daltónico.

A lo largo de mi corta vida he acumulado una basta batería de preguntas respecto del daltonismo que padezco. Agrego las respuestas típicas.

PT 1: ¿Confundes el rojo con el verde?.
RT 1: No, al menos eso creo, pienso que los distingo, ahora como soy daltónico nunca sé si me respuesta es la correcta.

PT 2: ¿Cómo ves el rojo?.
RT 2: No sé, supongo que como rojo.

PT 3: ¿Cómo ves el verde?.
RT 3: No sé, pues ahí radica mi enfermedad.

PT 4: ¿Ves en blanco y negro?.
RT 4: No, soy daltónico, no perro.

PT 5: ¿Cómo lo haces para manejar o con el semáforo?.
RT 5: Fácil, si la de arriba está encendida es rojo, si la de abajo es verde -aunque para mi siempre ha sido blanca, pero bueno.

P's T's 6,7,8,9: ¿De qué color es: esto, eso, aquello?.
RT: Depende de lo que se pregunte. En general no acierto, eso si.

PT 10: ¿Qué colores confundes?.
RT 10: Las tonalidades, verdes con cafés; grises, celestes y rosados; azules, lilas y todo lo que se parezca; cafés oscuro, rojos, verdes oscuros, entre otros.

PT 11 ¿Cómo lo haces para combinar la ropa al vestirte?.
RT 11: Coloco un pantalón y una polera o camisa, y voy probando hasta que la combinación me guste. Y después la memorizo.

PT 12: ¿Quién más es daltónico?
RT 12: Mi abuelo, lo desarrollan los hombres y las mujeres lo transmiten. Aunque hay casos excepcionales de mujeres daltónicas.

Ahora si alguien quiere saber si es daltónico a continuación les presento un test de daltonismo. Es válido, pues cada vez que voy al oftalmólogo lo realizo.

El daltonismo debe su nombre a John Dalton,(1766-1844), quien fue el primero en descubrir y estudiar el problema en la detección de los colores, de ahí en adelante fue conocido como 'daltonismo'.

Un abrazo.

PD: Si hay un daltónico, o le has hecho una pregunta y no está en el listado déjala.

septiembre 27, 2005

Aprobé.

Hoy me he llevado una grata sorpresa al revisar mi correo, encontré que un personaje anónimo leyó mi blog y al parecer con bastante detalle -eso se desprende de su comentario- e hizo un análisis de esos que me gustan, duros, críticos y exigentes. Esos que lejos de desanimarme, me desafían a esforzarme, a realizar con mayor calidad mis 'posteos'.

Primero sostuvo que le parecía 'insólito que todos los gays escrbireran sobre lo mismo', cómo conocen nuevas personas, ya sea en el metro, la calle, etcétera. Sobre esto creo que se podrían decir muchas cosas, una podría ser que esta opinión emana de una visión masculina de la sociedad, en la cual sólo le es permitido a los hombres heterosexuales hablar de como conocen a mujeres. Me pregunto: ¿Por qué los gays no pueden hablar de aquéllo?. En el blog de Rod ya expresé parte de estas ideas, y no es mi intención repetirlas. No creo que todos los gays escriben sobre lo mismo, eso me parece una exageración, y una falacia.

A continuación se pregunta ¿A dónde iremos a llegar?, haciendo referencia a lo expresado en el párrafo anterior. Yo creo que a una sociedad más respetuosa, en la cual un gay, una lesbiana, un heterosexual, un bisexual, un transgénero, un transexual, en fin cualquier persona va a poder expresar libremente, sin ser visto como anormal, su orientación sexual. Una sociedad que respete a todas las personas.

Luego me dice que hay unos textos que le parecen buenos, reales y entretenidos. Lo cual agradezco sinceramente, sin emnbargo, me hubiese gustado conocer cuales considera mejores y cuáles peores. Al mismo tiempo dice que me 'falta mucho en el aprendizaje de la escritura', lo cual reconozco, pues no es mi intención dedicarme a la literatura, a pesar de que mi formación me lleva por ese camino.

Finalmente me califica con un 4, o sea aprobé, pero apenas. He trabajado en la Universidad, y cuando se trata de evaluar trato de dejar lo más claro posible el porqué de tal calificación. Y pienso que eso mi comentarista falla, deja un vacío insoslayable, por el momento.

Por último, creo y defiendo la libertad de expresión, pero ésta va unida a la responsabilidad, no he querido excluir a quienes dejen sus comentarios anónimos. Sin embargo, me gustaría que dejaran un nombre, alguna referencia. Así como yo coloco mi y mi nombre. Dando la cara se construye, no ocultándose. Espero que mi comentarista anónimo siga leyéndome, sigamos conversando, discutiendo, compartiendo nuestras ideas, divergentes y convergentes, lograremos conocernos.

Un Abrazo.

A continuación reproduzco el comentario a mi 'post' Historias de Metro II .

me parece insolito que todos los gay escriban de lo mismo, que conocen gente en el metro, en la calle, adonde iremos a parar???, en cuanto a tu pagina debo decir que hay unos pasajes bien buenos, reales, entretenidos, pero otros dejas notar que te flata mucho por aprender a escribir si es eso lo que buscas...
Te recomiendo seguir en esta en todo caso, no un 7 pero si un 4

By Anonymous, at martes, 27 septiembre, 2005

septiembre 26, 2005

Conferencias y tertulias.

Claudio Magris en Tobacco & Friends.

Entrada liberada.


La Educación Superior se debate en el CEP

Miércoles 28 de septiembre, a las 19.00 horas

Carencias y horizontes de la Educación Superior
por José Joaquín Brunner y Harald Beyer

El ciclo se llevará a cabo todos los miércoles a las 19:00 horas, en el Centro de Estudios Públicos, ubicado en Monseñor Sótero Sanz 162, Providencia, metro Pedro de Valdivia. Entrada liberada.

Un Abrazo.

septiembre 25, 2005

Recordando lo que tiene que olvidar

IF1 está de cumpleaños.

Me equivoqué queriendo tu amor
me equivoqué creyendo al corazón
fuiste culpable del error
vienes a mí pidiendo perdón

nunca te tuve y siempre fuiste mío
te di mi alma y parte de mi vida
y lo he entregado todo por amor
siento un gran vacío y calor.*

Insisto... continúo:
Recordando lo que tengo que olvidar.
A veces mi memoria me supera.

* Extractos de 'Dime'; Alejandro Sanz y Laura Pausini.

Cabos sueltos

El ser gay ¿Es causa de orgullo?, ¿las personas heterosexuales deben organizar un día y una marcha por el orgullo heterosexual?, ¿los jóvenes también deberían tener su marcha y día del orgullo juvenil?, ¿los afroamericanos en Estados Unidos deberían hacer lo mismo?, ¿los indígenas de distintos lugares del mundo, porque no los albinos, o los niños, y quizás los adultos?... No entiendo cuál es la idea de sentirse orgullosos de algo natural, algo dado. Acaso uno no debería sentirse orgulloso de los logros alcanzados, eso es digno de mérito, reconocimiento, apoyo, etcétera.

Chile, si no me equivoco, es el único país donde la Marcha del Orgullo gay se realiza en septiembre. Esto en memoria del incendio de la dicoteque 'Divine' unicada en la V región. El cual según las investigaciones respondió a un acto homofóbico, el año 1993, una vez restaurada la democracia. Sin embargo, el gobierno de Aylwin hizo vista gorda. ¿Qué tanto de ese significado hallamos en esta marcha actualmente?

Creo en las movilizaciones como un instrumento válido para exigir ya sea una reparación, un derecho, u otra cosa. Pero las marchas deben ir unidas de un contenido, uno no sale a protestar o a marchar porque es bonito, porque está 'in', sino que porque con ésta se persigue una respuesta, es una 'acción' que persigue una 'reacción'. Pienso que la marcha lo consigue, pero una manera colateral, pues lo hace sólo por la aparición en uno que otro medio, y éstos no hacen más que mostrar al travesti, los carros alegóricos, sin embargo, no hay una exposición de ideas. Esto parece ser algo 'curioso'.

A pesar de lo anterior ese paso por la 'esfera pública' logra ubicar y colocar el tema de 'género', en especial, el de las 'minorías sexuales' en ella. Consigue que estos temas de alguna manera se transformen en temas 'política pública'. No creo, eso si, que este paso a la esfera pública y a la política pública sea correlato y resultado de la marcha. El sistema político en la toma de decisiones es mucho más complejo que ello. Pero colabora en aquello, como lo dije anteriormente, de manera colateral.

Por último, la marcha, su aparición en algunos medios de comunicación y la discusión, -aunque sea en la 'blogósfera'- refleja un cambio, que no es sino, la democratización de la política, del sistema político. Pues comienzan a tener cabida los menos, de alguna manera, la democracia no se entiende sólo como el gobierno de la mayoría, en su sentido corrupto -oclocracia-. Sino que se preocupa de los menos, los integra, los hace parte de la discusión, de la agenda. Ahora el paso siguiente debe ser que el sistema político se preocupe de las minorías sexuales en tanto se encuentran en una situación de desigualdad frente a los otros, por tanto la actuación de éste debe apuntar a hacer equivalentes a quienes son diferentes. De alguna forma colocarlos en una situación de igualdad, pues se encuentran en una situación desventajosa. Respetando la igualdad en tanto personas, pero reconociendo la diferencia de géneros.

Ahora si que me voy a dormir, pues mañana me toca ascender en bicicleta el san Cristóbal. Pero antes, más de alguno de mis agudos lectores me criticará porque avalo la participación del estado en cuestiones que son privadas. Esto porque se justifica una intervención del Estado en algo privado cuando eso privado tiene consecuencias en el ámbito público. Y con ello se produce una situación de desigualdad. No es argumento un estatista, sino que liberal, por si acaso.

La orientación sexual es privada, tan privada como la famosa conversación entre dos personas que una ahora 'honorable' senadora grabó -o mandó que lo hicieran-, y que un 'ético' dueño de un medio de comunicación mostró en un programa. Con ello quiero decir que la orientación sexual es equivalente a aquello, por lo tanto cuando a alguien se le discrimina lo que hay en primer lugar es una 'violación a su privacidad', de alguna forma se entrometen a su dormitorio. Y luego viene el acto de dicriminación. Es decir, no es respetada la privacidad de ese individuo y luego se le dicrimina. Por eso, 'no se pregunta, no se responde'.

A propósito de la Marcha del Orgullo gay, buscando imágenes para colocar en este blog, me encuentro con la página de TVN, el cual utiliza imágenes de un sitio uruguayo hacéndolasl parecer que son fotos de la marcha chilena. Comparen las imágenes de TVN y el sitio uruguayo

Un Abrazo.

septiembre 24, 2005

Historias de Metro II

Creo difícil olvidar los temporales que hubo el año 2000, especialmente aquellos de junio. Ocasión en que se inundaron varios campamentos, unos sectores cercanos a la Villa Los Héroes en Maipú, otros en la población El Arenal en Cerro Navia, Padre Hurtado, entre otros.

En esos tiempos mi participación en le Federación de Estudiantes era bien activa, por lo cual uno de esos días tuve que colaborar en la coordinación. Estábamos en Casa Central de la Universidad, y por algún motivo me quedé en Santiago y no pude ir a terreno, y regresé a casa, aproveché de cambiarme ropa y comer algo. Tenía que ir a la Universidad, pero ahora a otro campus, Oriente. Iba un poco atrasado en micro, por lo mismo hice combinación con el metro, es más rápido, aunque no me subí en la estación terminal -donde vivo-, sino que en la tercera. Compré el boleto, bajé las escaleras corriendo y me subí raudamente al carro. Quedé ubicado en los asientos que miran al túnel, no en los que miran el primer o último carro.

Una vez sentado miré hacia mi derecha, tres de los cuatro asientos estaban desocupados. Quien ocupaba ese espacio era interesante -o sea bien interesante-. Yo saqué fuerzas de no sé donde, y me y senté en frente. Ambos leíamos algo, una revista y yo un libro sobre Juan Manuel de Rosas.

El trayecto era largo, yo me bajaba en Los Leones, por lo cual las miradas comenzaron tímidamente, una que otra sonrisa nos delataba, pero quien nos acusaba no era sino el vidrio, que cuando estábamos en el túnel adquiría cualidades especiales. Dejando de ser sólo un inocente vidrio, para ser un espejo. Ahí se reflejaba nuestro yo oculto, todo era expresión, las sonrisas ahí no eran ténues, sino que expresas, las miradas eran una muestra manifiesta de nuestra complicidad. Sólo faltaba que alguno dijera algo, pero ¿cómo?.

A medida que las estaciones iban quedando atrás los asientos comenzaban a ser ocupados, y en una ocasión se sentó alguien, quizás de 1.65, con unos kilos de más, su mirada no era discreta, sino que intimidadora, con ello nuestras sonrisas, nuestras miradas se tornaron temerosas. El 'espejo' ya no era sólo nuestro, también reflejaba a quien no queríamos ver, a quien queríamos evitar, a quien nos incomodaba. Ahora el refugio era la revista y el libro, ninguno leía no era más que una manera de escondernos, una excusa para miranos de reojo.

Por fin sucedió, aquella persona se bajó, y eso nos hizo respirar tranquilos, con lo cual volvimos a ser cómplices, se retomaron nuestros juegos.

A mí me restaban cuatro estaciones para descender, y las posibilidades de que el otro se bajara aumentaban en forma inversa a la cantidad de estaciones que quedaban para llegar a la otra terminal. No sabía nada, ni su nombre, ni su teléfono, absolutamente nada. Dos estaciones más allá se levantó... yo resignado pensé: Será, igual fue entretenido, y era muy guapo.

Oí el timbre que indicaba el cierre de puertas, y con ello se me cerraba la posibilidad de conocerlo. Se acabó, igual quería ir a la Universidad, pensé.

En algún momento giré la cabeza, no se bien el porqué, y grande fue mi sorpresa al verlo. No se había bajado. Las sonrisas fueron claras, no había nada que ocultar. Esta es la mía me dije. Me paré y me puse en las puertas, pensaba: si se baja me bajo. El nerviosismo era incontable. No sabía que haría si se bajaba, qué hacer en ese momento. No sé. Finalmente ninguno se bajó.

En la siguiente estación, bajó y yo lo seguí, aunque me debía bajar en la siguiente, al final ambas estaciones me servían. Ambos nos quedamos en el andén, él arreglando el bolso y yo leyendo la cartelera cultural -¿alguien la lee, por más de cinco minutos, excepto yo?-.

Ni él ni yo hacíamos algo, los trenes pasaban una y otra vez, y los dos en el andén. Hasta que en un momento comienza a caminar hacia mí, yo no sabía que hacer, las piernas me tiritaban, mi estómago estaba tenso, en mi cabeza sólo daban vuelta frases como: qué le voy a decir, me va a retar porque lo miré descaradamente en algún momento, ¿lo hice?, ¿se habrá molestado?. Y yo que voy a hacer, 174, flaco, un niño, frente a su metro ochenta y algo, cuerpo marcado, este tipo de un golpe me mata, pensaba.

Cuando nos separaba uno o dos pasos, yo estaba desecho, y lo escuché. Me dijo, lo más sencillo, lo más lógico, lo que nunca se me ocurrió, escuche: 'Hola'. Con eso mi alma volvió al cuerpo. Yo le respondí, conversamos dos o tres palabras, y le propuse que nos sentáramos, aceptó, y seguimos, me contó que se tenía que bajar tres estaciones atrás, yo un poco ingenuo le pregunté ¿por qué no te bajaste?, -aunque igual quería escuchar algo como: 'te quería conocer', con eso yo me moría de una- y me dijo: 'me pasé'.

Me contó que vivía a unas cuadras de mi casa, o sea vecinos, mejor aún. Nos dimos los números de teléfonos y lo acompañé donde tenía que ir, yo ya no iba a la Universidad.

Anduve muy feliz ese día. Una vez en casa me llaman unas amigas y las invito a tomar algo, y justo, en ese momento me llama él. Y yo ¡mierda! ¿qué hago en ese momento?, ¿mis amigas o él?. Sólo le dije que habláramos más tarde. Me respondió que tenía que salir, así que apuré lo más que pude la reunión con mis amigas. Se fueron y sonó el teléfono, hablamos un buen rato y quedamos de volver a vernos...


Continuará...

Después la terminó, tengo que trabajar.

septiembre 23, 2005

Qué pasa Ricky Lakes

Definitivamente el 'estadista' se nos ha ido transformando en el 'patriarca'.
Debo reconocer que el día miércoles pensé en publicar la carta de/l -presidente- Ricardo Lagos, finalmente decidí no harcerlo porque suspuse que muchas personas lo harían, y así fue.

Debido a mis escasos conocimientos computacionales y en lenguaje html les remito a El Hincha donde encontrarán la carta del presidente Lagos en pdf. Nótese el cambio, antes era el ciudadano Ricardo Lagos, ahora la institución Presidente de la República, lo que no es más ni menos que la dualidad Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. De acuerdo al primero sus actuaciones son y deben ser representativas del Estado en su conjunto, es decir, de los tres poderes del Estado. Y las hace en nombre de éste. Según la segunda es quien gobierna y por lo tanto sus opiniones las hace en representación de sus ideales, o sea la coalición, alianza o partido gobernante, dependiendo el caso. ¿es posible desprenderse de una u otra para sus actuaciones?; ¿puede Ricardo Lagos desdoblarse?. No lo creo. Por lo mismo nos queda sólo que sus actuaciones se moderen por su criterio.

¿Por qué la diferencia entre ciudadano y presidente? Pues la carta utiliza el membrete 'República de Chile; Presidente'. Ahora esa carta ¿es representativa del Estado?, ¿implica esa carta una acción de la República de Chile?, ¿todos los periodistas de ese medio son parte de esa misma tribu?, ¿es esa carta una Política de Estado?. No lo creo. Me parece intolerable, poco ético e impresentable que una persona en virtud de su cargo realice ese tipo de declaraciones. Y que después se diga que es una 'opinión personal'.

Coincido con Patricio Navia, pero no es mi idea repetir sus ideas. Sin embargo, hay algunas cosas que me parecen interesantes agregar y que hoy comentécon amigos. El cargo que ocupa Ricardo Lagos es de elección popular, es financiado por todos los chilenos, por lo cual él nos debe accountability de sus actos, y tiene la obligación de respondernos. Por lo cual la diferencia público/privado es más ténue, casi inexistente. Por lo mismo quien ocupe ese cargo debe estar dispuesto al escrutinio público, el cual no es sino, la prensa, entre otros.

Responder a estas dudas, legítimas por cierto, sintiéndose ofendido no es adecuado, sino que lo correcto es decir: no tengo nada que esconder, ahí están todos los antecedentes. Eso es transparencia, si no qué se esconde. Por lo mismo me parece importante la labor de los medios de comunicación que se preocupan de investigar. Ahora que se acuse una persecución, no lo creo, pues él es la figura pública por excelencia en un régimen presidencialista.

Con ello quiero decir, que el asumir cargos de esa índole tiene sus costos, y ahora no tiene más que responder ante ellos.

Es comprensible su molestia, sin embargo, eso no lo autoriza a hacer uso de su 'autoridad' para responder. Es algo que no debe hacer, no puede ni debe en virtud de la autoridad que le entregamos los ciudadanos responder por cuestionamientos a negocios familiares, usufructuando de esa delegación que hacemos en instituciones que recaen en él. Eso es hacer un uso abusivo de sus facultades. Los cuestionamientos que se le hacen son del todo comprensible, pues hay de por medio dineros fiscales, bienes de los cuales somos todos dueños y por lo mismo tenemos el derecho a que se nos informe como son administrados, es más existen leyes que nos resguardan ese derecho.

Ahora si en vitud de una acusación infundada se le produjo algún daño, la forma de repararlo, o exigir alguna compensación pasa por las instituciones que existen para ello, y que tanto pregona sosteniendo que 'las instituciones funcionan'. Y si no lo hicieran él debería preocuparse pues su labor la realiza de manera incompetente.

No sé como entender el parafraseo que hace de Juan Pablo II, 'el odio/amor es más fuerte', si como una ironía, una burla, lo cual me parece de pésimo gusto; o sólo un ejercicio linguístico y discursivo. Supongo y espero que sea lo segundo.

Me pregunto, ¿qué dijo el abuelo de Agustín Edwards Eastman?... si no me equivoco Edwards Ross. Lo único que recuerdo fue que el periódico debe reservarse las páginas editoriales para presentar sus opiniones, y el resto debe ser periodismo informativo y objetivo. Curioso, pero lo que critica el Presidente son justamente las páginas en las cuales este medio tiene reservadas para presentar su opinión política, en donde se puede permitir ser 'subjetivo'. Entonces, ¿por qué el enojo?.

Extraño, también es que el Presidente apele al conocimiento personal con el Director para que no se le acuse, no se le cuestione. Al afirmar que 'dado el conocimiento que usted y yo nos tenemos recíprocamente'. ¿Acaso es de amigos o de conocidos ocultar algo que puede ser dañino y perjudicial para el país?. O sea, que debido a la amistad o conocimiento debe hacerse vista gorda de posibles irregularidades. ¡¡No señor!!.

En conclusión, la carta no es sino una actitud patética, inaceptable y manifiesta que el pato no está cojo, sino que sin ningún pie, y quizás sin alas.

Mal por Chile, mal por la institucionalidad del país.


La Carta del Presidente

Señor Director:

Al regresar hoy a Chile (16 de septiembre), me encuentro nuevamente con que su diario da lugar a todo tipo de "informaciones" relativas a parientes míos. Ésta ha sido la tónica de su diario durante todos los años de mi gobierno.

Lamentablemente, cuando se escriba la historia, el suyo quedará como el resumidero de todos los infundios con que se quiso atacar al Presidente de Chile. Lo lamento profundamente. Habría esperado algo distinto dado el conocimiento que usted y yo nos tenemos recíprocamente.

He intentado lo mejor para Chile, para el reencuentro, pero el odio, la bajeza y la forma como su diario permanentemente ha tratado estos temas, creo que hacen que su diario esté muy lejos de lo que dijera su abuelo. Ha terminado el suyo siendo un diario al servicio de una tribu, la tribu que desea sembrar el odio a través de los que escriben su página editorial y la tribu delos que quieren atacar no importa por cuáles medios.

Desgraciadamente ese "periodismo" le hace mal a Chile, pero al parecer a ratos el odio es más fuerte y no importa dañar a Chile.

RICARDO LAGOS

La Carta del Presidente I

Señor Director:

Comprensible la molestia del Presidente. Pero, me temo, incorrecta.

La información relativa a bienes públicos y obtenida de fuentes igualmente públicas no debe ser motivo de reproche.

De otra parte, no es propio de un régimen republicano que el Presidente esgrima relaciones personales para reclamar por la información que un periódico decide divulgar.

Someterse a la mirada y a la opinión de los otros siempre es molesto. Y a veces es lesivo. Pero cuando se es Presidente de la República, es una de esas servidumbres a que obliga la grandeza.

Lo que no es susceptible de publicidad, dijo Kant, es injusto.

CARLOS PEÑA GONZÁLEZ.
22/9/2005


La Carta del Presidente II

Señor Director:

Considero que el periódico que usted dirige representa una mínima parte de nuestro dividido Chile.

No es posible que su arma comunicacional esté constantemente bombardeando a nuestro Mandatario. A pesar de su deleznable acción, nuestro digno Presidente concita el mayor apoyo ciudadano que algún Jefe del Estado haya tenido en los últimos 50 años.

MARIO ESPINOZA
22/9/2005


La Carta del Presidente III

Señor Director:

Estupefacto tras releer muchas veces la carta del Presidente, no puedo menos que asombrarme de la inconmensurable capacidad de síntesis del remitente. Lewis Carroll necesitó casi 250 páginas para describir el mundo del otro lado del espejo; S.E. lo consigue en sólo cuatro párrafos.

Cuatro párrafos que llaman también a reflexiones sobre aquellas viejas ideas de fulminar al mensajero -que se dice de los tiranos de otros tiempos- o la de la familia del César, para no hablar de aquello de rasgar vestiduras o el traje del emperador o eso de la tribu sembradora de odios, y esa otra que habla de una paja y una viga.

Insuperable aquello de apelar al juicio de la historia y al infundio. Imposible retratar en menos palabras más enojo con menos argumentos. No porque se lo deje de nombrar no existe el vicio.

AUGUSTO CORTÉS
22/9/2005


La Derecho de Polemizar


Señor Director:

A raíz de la carta enviada por el Presidente de la República al señor Agustín Edwards, un abogado, quien nunca -por lo demás- es aludido por el Presidente, se declara amedrentado y expresa sentir que su derecho ciudadano a manifestar su opinión y a ejercer su profesión están siendo amagados. Un columnista reprocha el proceder del Presidente en nombre de la República. A ellos se suma la Asociación Nacional de la Prensa, que califica esta carta como una presión que le hace daño a la libertad de expresión.

Como ciudadano y lector de "El Mercurio" me siento en el derecho de polemizar con estas supuestas "víctimas de la libertad de expresión", esperando que no se sientan nuevamente amedrentadas por el libre juego de las ideas. ¿Nos proponen acaso limitar la libertad de expresión, de forma tal que las personas que ejercen poder no puedan criticar a los medios de comunicación? ¿Habremos de olvidarnos que los medios de comunicación y particularmente la prensa ejercen poder y que su propiedad está más desigualmente distribuida en Chile que cualquier otro bien público?

Ni la libertad de expresión en Chile es tan frágil, ni la República tan débil, ni la tiranía del poder político tan eficaz, como para poner en riesgo los valores que estos dolientes reclaman, por el solo hecho de que el Presidente de la República le dirija una carta a quien no se encuentra precisamente en una posición de debilidad política, económica o social.

No pequemos de ingenuos ni juguemos a las víctimas. "El Mercurio" tiene suficiente poder para desembarazarse de la expresión de rabia de un ciudadano, aunque éste sea el Presidente de la República.

JORGE CORREA SUTIL
23/9/2005

septiembre 22, 2005

Historias de metro I

Lo que les cuento a continuación ocurrió hace meses, quizás marzo. Por lo mismo algunos ya conocerán la historia, sin embargo, quienes aún no tienen la ocasión ahora es el momento.

En un momento decidí parar el cronocidio y opté por culturizarme conociendo y disfrutando a uno de los grandes de las letras chilenas, e incluso de las latinoamericanas. Bolaño, ¿quién más?.

Son dos anécdotas relacionadas con Bolaño. La primera sucedió mientras estaba participandod en misiones de la UC en el sur. En una localidad un poco aislada, sin muchos diarios, ni acceso a lo que pasaba en el mundo. Uno de esos días me encuentro con otros misioneros, estudiantes de periodismo y ciencia política. Uno de ellos comenta: murió Bolaño, y el otro reponde-pregunta, ¿quién era?, su interlocutor: Chespirito, nunca recibió el órgano para el trasplante en España.
Periodistas, no?
No comment.

En otra ocasión, después de practicar natación me junté con mi hermana para ir a comer con unos amigos de la Universidad. El lugar era la estación de metro. Me llama y avisa que está en la estación anterior a la acordada. Veo el tren, las puertas se abren y mi hermana, me ve y nos subimos inmediatamente al mismo tren. Entonces aparece frente a mi, una persona en sus 20 años, vestido de negro, alto, quien llevaba en sus manos un libro, Bolaño. Pero no uno de sus libros, sino uno que lo analizaba.

Seguí conversando con mi hermana, y llamaba a mis amigos para ajustar los últimos detalles de la comida. Mientras las miradas se comenzaban a cruzar. En las estaciones siguientes el carro se desocupó. Él se apoyó en las puertas que dan al túnel, y al lado de él hubo un espacio. ¿Yo o mi hermana?. Le dije a mi hermana que se colocara al lado. Así nuestras miradas seguían cruzándose.

Mientras conversaba con mi hermana, sentía que él nos escuchaba. A ratos se reía. No podía recordar los nombres de las personas que nos acompañarían a la comida y eso él lo notaba. Y sus labios volvían a sonreír.

Estamos atrasados, le dije a mi hermana. Tendremos que correr, insistí. No quiero, estoy cansada, y han pasado años sin hacer deporte. Lo siento, lo vas a tener que hacer. O si no perderemos la reserva.

Faltan dos estaciones. Nuestras miradas seguían cruzándose. Al igual que las risas.
Ya, nos bajamos en la estación siguiente.- dije. No sé si a mi hermana o a él.

Con mi hermanaba trataba de no olvidar a los comensales, los repetíamos una y otra vez. Y en una de esas ocasiones se levanta un dedo, y escucho un: ¿y yo?. Era él. Lo miré, era una mirada que invitaba a decirle: ¡vamos!. Los ojos reflejaban ternura, quietud y alegría.

Mi hermana estaba ahí, no podía invitarlo así sin explicárselo. Con mis amigas no había problema. Sólo atiné a mover los hombros, queriendo indicarle: no puedo, pero quiero.

Las ganas de entregarle una tarjeta, de pedirle su número, su nombre estaban presentes. Y mientras nos aprontábamos a bajarnos se escucha un: suerte, que no lleguen tarde. Frases que aún permanecen en mi memoria. Y sin duda fueron esas palabras las que nos permitieron llegar a hora.


Y tal vez por eso lea a Bolaño, una manera de recuperar gratos momentos.

Ahora los dejo, me esperan unos...
Detectives Salvajes.

Un Abrazo.

PD: A Daniel le debo la propiedad intelectual de 'cronocidio'.
PD2: cronos: tiempo; cidio: matar.

septiembre 21, 2005

Lo leí en 'El Espectador' de Bogotá


Noam Chomsky escribe un interesante artículo en el cual realiza un crudo análisis de la política exterior norteamericana como defensor de la democracia, para ello utiliza distintos ejemplos. Para el caso chileno 'el primer 11 de septiembre' el nacional, y luego el 11/9 de Estados Unidos.

Sostiene el linguista algunas cosas que ya son conocidas, tales como el conflicto que existe entre las visiones idealistas y realistas en el manejo de la política exterior de Estados Unidos.

Pero el estudio de la política exterior norteamericana es más complejo, puesto que se puede desprender que se esconde una política realista bajo un discurso idealista. Ello queda de manifiesto en la justificación de la intervención norteamericana en otros países, pues lo hacen por el bien, por la democracia, en nombre de la libertad.

Ahora ese enemigo puede que no sea tal como es descrito, sino que es 'creado', es 'un enemigo imaginado' en las personas, pues es el resultado de una propaganda, de discursos sobre discursos.

Algunas afirmaciones que hace Chomsky merecen ciertos alcances, Chile no es, ni era en 1973 la democracia más longeva, sino que Costa Rica, el cual nunca ha sufrido levantamientos militares -será porque no hay FFAA-, el otro país que mantenía el récord en democracia era Uruguay, sin embargo, ésta naufragó en 1971 con elección de Bordaberry y la llegada de militares al gabinete -lo mismo sucedió en Chile- y en junio de 1973, los militares realizaron el golpe de Estado.

Hasta hace poco se discutía si Allende se suicidó o fue asesinado, sin embargo, las últimas declaraciiones confirman el suicidio, lo cual es avalado por sus familiares, en especial, su hija.

No es una tarea fácil lograr cierta comprensión de los asuntos humanos. En algunos aspectos, es más difícil que con las ciencias naturales. La madre naturaleza en realidad no provee las respuestas, pero al menos no se desvía de su camino para erigir barreras a la razón. En cuestiones humanas, es necesario detectar y desmantelar barreras erigidas por los sistemas doctrinarios, que adoptan una gama de estratagemas que fluyen muy naturalmente de la concentración del poder.

Para facilitar los esfuerzos de mercadeo, los sistemas doctrinarios suelen describir al enemigo actual como diabólico por sí mismo. En ocasiones, la definición es exacta, pero los crímenes son raramente el origen de las poderosas medidas contra algún objetivo que interfiere con planes actuales.

Una ilustración reciente es Saddam Hussein, un indefenso blanco caracterizado como una poderosa amenaza a nuestra supervivencia, incriminado con los ataques del 11 de septiembre de 2001 y acusado de intentar atacar nuevamente.

En 1982, el gobierno de Ronald Reagan sacó a Saddam de la lista de estados que patrocinaban el terrorismo, a fin de que pudiera comenzar el flujo de ayuda militar y de otro tipo al tirano asesino. Esto continuó mucho después de las peores atrocidades ordenadas por Saddam y de la terminación de la guerra con Irán, e incluyó proporcionar medios para desarrollar armas de destrucción masiva.

El récord es evidente y cae dentro del “general acuerdo tácito según el cual no se debe mencionar ese hecho en particular”, en palabras de George Orwell. Es necesario crear falsas impresiones no solamente sobre el actual “Gran Satán”, sino también sobre la propia y única nobleza. En particular, la agresión y el terror deben ser descritos como autodefensa y como una consagración a visiones inspiradoras.

El emperador Hirohito de Japón, en su declaración de rendición, en agosto de 1945, le dijo a su pueblo: “nosotros declaramos la guerra a Estados Unidos y a Gran Bretaña a raíz de nuestro sincero deseo de asegurar la autopreservación de Japón y la estabilización del este asiático. Estaba muy lejos de nuestra intención violar la soberanía de otras naciones o embarcarnos en una expansión territorial”.

La historia de los crímenes internacionales está inundada de sentimientos similares. Escribiendo en 1935, con las oscuras nubes del nazismo cerniéndose sobre el mundo, Martin Heidegger declaró que Alemania debía evitar “el peligro de que el mundo oscureciera” más allá de las fronteras de la nación. Con sus “nuevas energías espirituales” revitalizadas gracias al régimen nazi, Alemania sería al menos capaz de “asumir su misión histórica” y salvar al mundo de la “aniquilación” a manos de las “indiferentes masas” de otras partes, especialmente Estados Unidos y Rusia.

Incluso, los individuos de mayor inteligencia e integridad moral sucumben a la patología. En el momento más álgido de los crímenes británicos en la India y China, de los cuales él tenía un conocimiento íntimo, John Stuart Mill escribió su clásico ensayo sobre la intervención humanitaria. Mill urgió a Gran Bretaña asumir vigorosamente la empresa aun cuando fuese criticada por atrasados europeos que no podían entender que Inglaterra era “una novedad en el mundo”, una nación que actuaba solamente “al servicio de los otros”, asumiendo generosamente los costos de llevar la paz y la justicia al planeta.

La imagen de la excepcionalidad justificada parece ser universal. Para los Estados Unidos, un tema constante es el intento de traer la democracia y la independencia a un mundo afligido. La historia estándar entre los eruditos y los medios de comunicación es que la política exterior de los Estados Unidos contiene dos tendencias en conflicto. Una es la que llaman el idealismo wilsoniano, basado en nobles intenciones. La otra es el realismo sobrio, según el cual, tenemos que comprender los límites de nuestras buenas intenciones. Estas son las dos únicas opciones.

Sin importar la retórica en circulación, se requiere gran control para no reconocer los elementos de verdad en la observación del historiador Arno Mayer de que desde 1947 Estados Unidos ha sido el mayor perpetrador del “terrorismo de estado” y de otras “acciones deshonestas” que causan enorme daño “siempre en el nombre de la democracia, la libertad y la justicia”.

Para Estados Unidos, el enemigo de toda la vida ha sido el nacionalismo independiente, particularmente cuando amenaza convertirse en un “virus”, como señaló Henry Kissinger al aludir al socialismo democrático de Chile después de que en 1970 Salvador Allende fuera elegido presidente.

El “virus” por consiguiente tenía que ser extirpado, como lo fue, el martes 11 de septiembre de 1973, una fecha frecuentemente llamada en Latinoamérica “el primer 11 de septiembre”. Aquel día, luego de años de subversión alentada por Estados Unidos, las fuerzas del general Augusto Pinochet atacaron el palacio presidencial chileno. Allende murió, en un aparente suicidio, no queriendo rendirse al asalto que demolió la democracia más antigua y vibrante de Latinoamérica, y Pinochet estableció un régimen brutal. El número oficial de muertos del primer 11 de septiembre es de 3.200; se considera que el número real es cercano al doble de esa cifra.

En términos per cápita, esto equivaldría a la cantidad de 50.000-100.000 muertos en Estados Unidos. Washington apoyó firmemente el régimen de Pinochet y tuvo un rol en su triunfo inicial. Pinochet rápidamente se movió para integrar otras dictaduras latinoamericanas respaldadas por Estados Unidos en la red internacional de estados terroristas, la “Operación Cóndor”, que causó estragos en Latinoamérica.

Esta es una más de las múltiples ilustraciones de la “promoción de la democracia” en el hemisferio y en otras partes. Ahora nos quieren hacer creer que la misión de Estados Unidos en Afganistán e Irak es llevar allí la democracia.

“Los musulmanes no odian nuestra libertad, sino que odian nuestra política”, concluye un informe de septiembre pasado hecho por Defense Science Board, un equipo asesor del Pentágono, agregando que “cuando la diplomacia pública norteamericana habla sobre la necesidad de llevar la democracia a las sociedades islámicas, esto es visto como nada más que hipocresía”.

Tal como los musulmanes lo ven, continúa el informe, “la ocupación estadounidense a Afganistán e Irak no ha conducido a la democracia, sino solamente a más caos y sufrimiento”.

En un artículo del Financial Times en julio, citando el informe del Defense Science Board, David Gardner señala: “En su mayoría, los árabes creen, de manera plausible, que fue Osama bin Laden quien destrozó el statu quo, no George W. Bush, (porque) los ataques del 11 de septiembre les hicieron imposible a Occidente y a sus déspotas clientes árabes continuar ignorando un arreglo político que incubaba un odio ciego contra ellos”.

No debería resultar una sorpresa que Estados Unidos se parezca a otros estados poderosos, pasados y presentes, que persiguen los intereses estratégicos y económicos de los sectores dominantes con el acompañamiento de una próspera retórica sobre su excepcional dedicación a los más altos valores. Si se la confronta con el telón de fondo del desastre que se está desplegando en Irak, una fe acrítica en las buenas intenciones solamente pospone la corrección que desesperadamente se necesita tanto en el enfoque como en la política.

septiembre 20, 2005

Lo leí en...

El Mercurio.

En la sección Economía y Negocios, Felipe Morandé postula una nueva clasificación de liberales, sumando una a las ya clásicas: 'liberal conservador' - extraño, pero así lo sostuvo Brunner- y al 'liberal progresista'. Ésta sería la de 'liberal solidario', consistiendo en un punto medio entre las anteriores, puesto que el primero tendría como uno de sus dogmas la disminución del rol del estado, y para el segundo la permanencia del estado en áreas que considera claves tales como: salud y educación. Así el 'liberal solidario' propondría que el rol del estado no es obligatorio y tampoco se puede prescindir de él a priori. El rol que desempeñaría sería evaluado caso a caso.

Resulta curioso que a ratos nos referimos a conservador como una ideología -entiéndase 'conservadurismo'-, la cual sería la oposición al liberalismo. Sin embargo, ser conservador es una actitud frente al mundo, de alguna forma es el rechazo al cambio, y por lo mismo el apego a lo tradicional, sin que ello implique una visión del mundo o del hombre. Y menos de la sociedad. Aunque, por cierto hay autores que clasificamos como conservadores, pero por distintos motivos, sin que ello genere una escuela o una ideología. Pues éstos respondían a momentos específicos, y no planteaban un 'deber ser' o una teoría de la sociedad.

El liberalismo, en cambio, cuenta con un sustento filosófico, ideológico que podemos remontar a filósofos como Locke, y en la actualidad al recientemente fallecido John Rawls. Quienes establecen límites a la intervención del estado, y una superioridad del individuo por sobre la sociedad, una supremacía del bien individual por sobre el bien común, en oposición a una visión comunitarista del mundo. En todos ellos hallamos ciertas constantes y la formación de una escuela de pensamiento o una ideología.

Ahora, podemos referirnos a la díada liberal-conservador en un eje valórico, pero tampoco me resulta acertado en este caso usar el término 'conservador', pues éste responde más bien a una posición valórica acorde a lo dictado por el cristianismo en la mayoría de los casos. Así nos referiríamos a ellos como 'cristianos', sin embargo, ello tiene una visión religiosa, y la sociedad y la política occidental está mayoritariamente secularizada y laicizada. Me queda otra opción, llamarlos ius naturalistas, pero las diversas corrientes de ésta no nos permiten tener una visión más o menos uniforme de ellos. Comunitaristas, tampoco es acertado, pues no todos quienes se denominan conservadores son comunitaristas. Tradicionalistas, otra opción, pero ¿qué tradición siguen?. En fin, creo que es más fácil llamarlos conservadores. Aunque siempre quieren conservar algo distinto. ¿Será que son progresistas encubiertos?.

Pienso que la díada liberal-conservador es el eje sobre el cual se debate la política, aunque en Chile aún sigamos con la díada izquierda-derecha, casi identificándola como anti-Pinochet/Pinochetista o voté si-voté no. Y por ello, no creo que con un gobierno de Bachelet el eje de la política cambie.

Junto con los liberales "conservadores" y "progresistas", están aquellos que quieren introducir mecanismos de mercado en la provisión de servicios públicos, pero de la mano de un Estado solidario.

Algún entusiasta de los logros económicos de nuestro país en los últimos veinte años y de los amplios consensos en materia económica, envalentonado tal vez por el espíritu dieciochero, puede lanzar al aire una frase como que en Chile somos todos liberales. Después de todo, desde 1985 han pasado gobiernos de muy distinto signo político y el país sigue ostentando un lugar de privilegio en los rankings mundiales de libertad económica.

Pero ese rapto de entusiasmo no pasa de ser una apreciación demasiado ligera. Por de pronto, el ser liberal no es sólo un asunto económico sino que toca a todas las formas en que el individuo se plantea frente al Estado, la sociedad, la política, las instituciones y la cultura. Y si hablamos exclusivamente de lo económico, los matices abundan. Liberales en esta área hay en forma transversal desde la UDI hasta el PS.

José Joaquín Brunner quiso distinguir esto llamando a unos liberales conservadores, a quienes ubica hacia la derecha del espectro político, y a otros liberales progresistas, localizados en el seno de la Concertación. Ambos comparten como principio que el mercado es el mejor asignador de recursos, pero disienten respecto de hasta dónde puede el mercado robarle terreno al Estado en la provisión de los servicios públicos. Los liberales conservadores buscarán siempre "soluciones privadas a problemas públicos", parafraseando el título de un libro muy revelador en esta materia del Instituto Libertad y Desarrollo; en cambio, los liberales progresistas, optarán por guardar para el Estado servicios que consideran indispensables para disminuir las inequidades, como la educación y la salud.

A lo anterior habría que agregar también una dimensión valórica en la que los liberales progresistas, haciendo honor a su nombre y apellido, se sienten más abiertos a los cambios culturales y más proclives a la defensa a ultranza de los derechos de las personas. Mientras, los liberales conservadores tienden a privilegiar el derecho de propiedad y resienten la amenaza que trae la globalización cultural a instituciones sociales que consideran básicas, como la familia tradicional.

Este bipolarismo liberal, reconocidamente simple, admite sin embargo terceras partes. Quiero presentar, en tal sentido, una vertiente que podríamos calificar como intermedia entre las dos anteriores: la de los liberales solidarios. Esta categoría se acerca a la calificada por Brunner como liberales conservadores en cuanto a expandir los mecanismos de mercado a la provisión de servicios públicos, pero de la mano de un apoyo subsidiario del Estado tan intenso como la exigiría un liberal progresista.

Por ejemplo, se trataría de extender masivamente los subsidios a la demanda para que los más pobres accedan a servicios de salud y educación provistos indistintamente por entidades privadas o públicas, eliminando los actuales subsidios a la oferta (más evidentes en el caso de la salud pública), al tiempo que el monto per cápita de esos subsidios se incrementaría sustancialmente. En el caso de la educación, ello podría materializarse en una duplicación de la subvención escolar para familias del quintil más pobre, así como la instauración de un subsidio portable a las madres de menores ingresos para que dejen a sus hijos menores en jardines infantiles y guarderías, mientras trabajan y luchan por salir de la pobreza.

El liberal solidario comparte con el progresista su interés por la equidad, manifestada en la igualdad de oportunidades, pero está dispuesto a buscar los mecanismos más eficientes para conseguir ese propósito, los que, la mayoría de las veces, se circunscriben a introducir la lógica de la competencia y el mercado en áreas que para un liberal progresista ello es un tabú.

El liberal progresista se desenvuelve en el llamado mundo progresista a secas, donde se respira una sospecha casi visceral respecto del sector privado y las cualidades de los empresarios. De ahí que palabras como "regulación", "fiscalización" e "intervención" son prioritarias en el léxico progresista, mucho más que otras como "eficiencia", "productividad" o "crecimiento". Y los más moderados de los progresistas, que querrían salirse de estas casillas, terminan aceptándolas en aras de la unidad, la intención de ganar espacios desde dentro, o simplemente por el gusto del poder.

El liberal conservador, por su parte, probablemente se siente parte de una red de intereses privados -a veces también de lazos familiares o sociales- que le quita grados de autonomía a la hora de llevar a cabo políticas públicas. El liberal solidario, en cambio, ve en el empresario privado al mejor aliado para traer progreso al país en un marco de plena competencia y de fuerte innovación, sin prebendas, aliado que además puede ser involucrado en iniciativas de bien público.

Para un liberal solidario, el crecimiento económico es casi un valor absoluto. Es que es sólo el crecimiento el que a la larga trae más empleo y mejores salarios para todo el mundo, ayudando al progreso de todos y cada uno. Y porque además el crecimiento económico permite al Estado recaudar más recursos para hacer su labor solidaria con los que menos tienen.

En pos del crecimiento, el liberal solidario puede ser audaz y apostar incluso a medidas menos ortodoxas que apoyen la innovación tecnológica e inciten un espíritu schumpeteriano en el sector privado, algo que un liberal conservador mirará con sospecha. A diferencia de un liberal progresista, sin embargo, una política como ésta la hará por la vía de una exención tributaria y no creando una entidad estatal que administre burocráticamente el gasto destinado a innovación.

Finalmente, veo en el liberal solidario a un espíritu libre, dispuesto a entender y aceptar la globalización de la cultura, prescindiendo de anteojeras moralistas pero ferozmente atado a la declaración universal de los derechos del hombre, buscador de la eficiencia y la transparencia a todo nivel y, a la vez, comprometido con la creación de riqueza como la única manera de apuntar a que todos tengamos a una vida digna.

"Para un liberal solidario, el crecimiento económico es casi un valor absoluto. Es que es sólo el crecimiento el que a la larga trae más empleo y mejores salarios para todo el mundo."

Lo leí en...

El Mercurio. Hoy en sus páginas del Editorial, escribió Eugenio Tironi una interesante columna de opinión sobre la reconciliación. En ella sostiene que se ha avanzado en torno a un sonsenso polìtico y económico, sin embargo, fallamos en la construcción de la nación. Para ello recurre a Renan, pues no tenemos elementos básicos que la constituyen, tales como un sonsenso sobre el pasado y la idea futuro, ese ponerse de acuerdo de que seguiremos juntos.

Disponemos de instituciones que nos permiten disentir sin temor a caer nuevamente en el horror.

Esta vez la celebración de un nuevo aniversario de nuestra Independencia tomó ribetes especiales. Coincidió con un evento histórico: la firma por parte del Presidente Ricardo Lagos, en un solemne acto en La Moneda, de la nueva Constitución Política de la República.

La sociedad chilena consolidó su nueva fisonomía. El sistema económico liberal instaurado hace dos décadas ha sido reformado y legitimado. Ahora culmina la renovación de su sistema político, poniendo fin a un largo ciclo de controversias en torno a la Carta Fundamental. Vivimos en un orden expuesto a turbulencias, por cierto, pero no a un colapso repentino. Es la hora de plantearnos algunas cuestiones esenciales que hasta ahora hemos venido posponiendo, quizás porque no teníamos la seguridad de poder encararlas sin precipitarnos otra vez a un pasado de confrontación y violencia.

Chile es una sociedad que no hace mucho sufrió una honda fractura. Ha hecho un esfuerzo emocional e institucional gigantesco para reconstituir su convivencia. Con todo, ésta aún no reposa en un relato propio -con sus componentes racionales y simbólicos- capaz de darle continuidad y proyección.

"Una nación -decía el francés Ernest Renan- es un alma, un principio espiritual. Dos cosas (la) constituyen... Una es la posesión de un rico legado de recuerdos; la otra es el consentimiento actual, el deseo de vivir juntos, la voluntad de seguir apreciando la herencia que se ha recibido como una posesión común".

El Chile moderno, levantado en los últimos años, está en el aire. La base material y las formas de sociabilidad cambiaron profundamente, pero Chile no ha reinventado su identidad nacional; es decir, no ha renovado ese "principio espiritual" formado por el orgullo común ante los recuerdos y el ardiente deseo de proyectarse juntos hacia el futuro. Esto no es baladí. Podría costarle caro a la hora de contener las tendencias disociadoras que brotan en un sistema que es impulsado por la competencia y la individuación.

Muchas naciones han encarado el desafío de re-crear su identidad. Para esto han aprovechado ciertas ocasiones conmemorativas. El Bicentenario, el 2010, ofrece a Chile una oportunidad inmejorable para una refundación de nuestros vínculos como comunidad. Quedan muchas cosas pendientes -basta mirar la herencia que subsiste en materia de derechos humanos-; pero se aprecia que los cimientos plantados están firmes; que el 2010 está más cerca que 1973; que estamos en condiciones de ir más lejos, e imaginar la identidad chilena del siglo XXI.

Plantearlo despierta resistencias, no hay dudas. Para la visión esencialista de cuño conservador la identidad chilena ya fue fijada en el pasado, y está ahí para siempre. Para la tradición crítica, por su lado, la energía hay que dirigirla al diagnóstico de las miserias que nos desgarran, no a pensar sobre aquello que nos integra y proyecta como nación.

Pero ya es hora. Disponemos de instituciones que nos permiten disentir sin temor a caer nuevamente en el horror. Por delante tenemos un horizonte de relativa prosperidad. Una nueva generación asume el mando del país en todos los campos. Podemos atrevernos a recapacitar acerca de la idea que nos moviliza como pueblo; la pasión que nos ha unido, y que nos ha hecho también enfrentarnos trágicamente entre nosotros; la memoria que compartimos, a pesar de todo; los proyectos e ilusiones que nos inspiran; en fin, sobre aquello que nos hace vibrar como una comunidad que comparte el mismo "sueño chileno".

Lo leí en...

Como creo que la información es un bien público, y ésta se encuentra dispersa, y a la vez abunda en internet. He decidido crear un nuevo espacio en mi blog. Éste se titula 'Lo leí en...'.

Este espacio consistirá básicamente en incluir uno o dos artículos de prensa que leí y consideré interesante, por lo cual los invito a leer.

El posteo en su encabezado será una reseña muy breve del artículo y un pequeño comentario. Si desean leer el artículo sólo tendrán que hacer click en ¿Sigues leyendo?.

Veamos como nos va. Ojalá les sea útil.

Un Abrazo.

septiembre 19, 2005

A encumbrar volantín.

Me voy con mi familia a un asado y a encumbrar volantines.





Un Abrazo

Se viene la primavera...

El jueves 22 a las 16.30, hora universal -12.30 hora de Chile- se producirá el equinoccio, así lo informó el Circulo Astronómico. Así que se nos vienen los días más largos. Los árboles y flores tendrán nuevos colores, se respirará un nuevo aire, las personas estaremos de mejor ánimo, todo florecerá.

(Re) aparecerá el amor, encontraremos nuestras medias naranjas, y para quienes las tienen podrán re-enamorarse caminando a través de parques que muestran un nuevo amanecer, y tendrán la posibilidad de compartir bajo este cálido sol primaveral.




El deporte será más grato, subir el cerro en bicicleta, usar las ciclovías que día a día crecen, trotar, nadar, jugarse un partido de tenis y cuantas cosas más.

Se nos presente esa imagen leyendo bajo unos árboles escuchando los pajaritos, y mirar como transcurre el día, cómo pasa la gente, observar, 'perder el tiempo'. Tiempo de ocio.

Bueno, no nos queda más que disfrutar esta 'maldita primavera'.

septiembre 17, 2005

Lagos y el conocimiento histórico.

Ricardo Lagos siempre me ha parecido una persona culta, y eso pocos lo cuestionan. Sin embargo, hoy cometió uno de esos errores imperdonables, faltó al criterio y a la verdad histórica, pues afirmó, cito textual:

'Hace 172 años, en 1833, se promulgó la primera Carta Fundamental de nuestra República. Marcó tempranamente la estabilidad y fortaleza institucional que distinguieron a Chile en el siglo XIX.'

Con ello quito existencia a varias constituciones políticas de un plumazo.

Así eliminó:


1º El Reglamento para el arreglo de la autoridad ejecutiva provisoria de Chile de 1811.
2º Reglamento Constitucional provisorio de 1812.
3º Reglamento para el Gobierno Provisorio de 1814.
4º Constitución de 1818.
5º Constitución de 1822.
6º Constitución de 1823.
7º Leyes Federales con carácter constitucional de 1826.
8º Constitución de 1828.
9º Consitución de 1833.

O sea eliminó cuatro constituciones políticas, u ocho intentos de organización política.

Un Abrazo y a leer Historia Política de Chile.

Constitución

Hoy me desperté temprano y como todos los fines de semana recogí los diarios. Mientras los leía recordé que hoy Ricardo Lagos firmaba la Constitución, ésta se había refundido.

Sin duda que Lagos con su espíritu histórico, la aspiración de quedar en los libros de historia como uno de los mejores presidentes de Chile ha presentado este hecho como el de la promulgación de una nueva Constitución Política. Sin embargo, esto me merece algunos cuestionamientos.

Lo que se ha hecho no es sino la promulgación de unas reformas, se ha limpiado la Constitución, pues ya no aparecen los 'derogado', ni los artículos transitorios.

Se ha eliminados los llamados enclaves autoritarios, COSENA, cambiánbole sus funciones y atribuciones. Remoción de los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas, con lo cual se confirma que es un poder delegado y no un poder autónomo, entre otros. Por lo mismo la Constitución se ha democratizado. Lo cual sin duda merece todo mi respeto.

Pero no podemos hablar de una nueva Constitución puesto que, ¿ha habido alguna Asamblea Constituyente?, ¿Hemos elegidos representantes para tal efecto?, ¿He votado algún texto constitucional?. Lamentablemente ¡NO!.

Por lo mismo seguimos rigiéndonos con el mismo texto constitucional que hace un año, y desde 1980. Texto que no es democrático desde su origen, pues es fruto de un régimen burocrático autoritario, dictatorial, en el cual las libertades fueron restringidas. La participación de todos los sectores políticos en la redacción de esa Constitución no existió. Es decir, ésta nace con un penoso y lamentable 'pecado original', nace de una dictadura, es una Constitución que nos recuerda tiempos autoritarios.

La constitución de 1980 ha perdido gran parte de su carácter autoritario, pero aún no es una Constitución que represente plenamente 'el alma de Chile'. Sion embargo, espero que efectivamente para el bicentenario de la Independencia seamos capaces de constituir una asamblea constituyente en la cual participen todos los actores de la sociedad, que no sólo sea producto de un acuerdo mezquino de los partidos políticos como lo han sido estas reformas. Sino que se tenga como único objetivo el bien común.

Espero que estas reformas sean un paso que nos acerque a aquéllo, por lo mismo bien por Chile, bien por ese acercamiento a una democracia más plena, bien por la democratización de la democracia.

Un abrazo

septiembre 15, 2005

Temporada de circos y payasos.

Septiembre, mes de la Patria, el '18' celebramos la Independencia, que en estricto rigor firmamos el 12 de febrero de 1818, el mismo día de la fundación de Santiago y un año después de la Batalla de Chacabuco.
Qué mejor manera que celebrarlo con sus buenos anticuchos, un asadito, elevando volantines -no digo encumbrando-, visitando la parada militar, comiendo unas ricas empanaditas, bailando unas cuecas -pa' los que saben-. O visitando el circo.
El circo tiene distintas variantes, cada día aparecen versiones más evolucionadas, las encontramos con pistas de hielo, con o sin animales, especializados en otras cosas. También hallamos de diferentes países, de Rusia, de China, de Francia, del Mundo -versión chilena-. Por último la versión que permanecerá en Chile desde septiembre hasta diciembre o enero, dependiendo de lo que suceda en diciembre.
Aunque claro, este circo se inició ya el año pasado, cuando aparecieron dos, sin embargo, al ser tan cercanos, uno decidió cerrar la tienda y crear una versión local, regional, y parece que le ha ido bien, alrededor del 40% dice que le comprará el boleto en diciembre. Ell primer circo se enojó cuando el de al lado lo acusó de que se le olvidaba la rutina y usaba unos 'torpedos', por lo cual ya no se hablan. Poco humor circense.
No faltará quien me indicará que en 1997 se inició el circo y este si que ha sido permanente, nos vende su entrada, pero el público desde 2002/3 no le compra muchos los boletos, y sus ventas van en caída libre. Así que hace unos meses su 'colega' decidió decirle que siguiera el ejemplo de los circos del frente, o sea cerrara. Éste se enojó y le dijo que él era quien tenía que cerrar. Desde ese momento se enojaron, aunque ponen caras bonitas, pero al mismo declaran que habrá 'competencia total' en la venta de boletos.
Algunos quieren ser el 'señor jirafales' y estar por sobre el bien y el mal, o sea mediar, y les resulta, pero a medias, ya que puso solito su circo en el sur. El que es como la sucursal de los dos.
Pero hay más, dos. Uno viene desde el sur, o desde el extranjero. Pues si bien es originario del sur, parece que pasa más tiempo en el extranjero, algunos dicen que quiere ser parte de la ONU. A este si que no he ido, no conozco sus chistes, ni nada. Al otro si, siempre lo veo arrancando, parece que le teme al agua. Ayer lo veía en la televisión, lo subían a un carro verde, parece que quería venderle sus entradas al presidente, pero no lo dejaron. La instalación de su circo fue compleja, se enojaron los señores circenses, varios querían ser el animador, uno era bien inteligente, si hasta con su barba parecía tierno. Aquí, como en el primer circo había mujeres, pero la cabida que les dan es poca, salvo una excepción que ya no está.
Lo curioso es que los tres circos más grandes, nos ofrecen una rutina bien parecida, que casi parece que si fuera a uno de ellos, a los otros ya los conozco. Además como sólo puedo comprar un boleto, la decisión es difícil. Ya que ninguno me complace.

Uno quiere que vuele, como si fuera él el que tiene los aviones.

Otro dice que quiere estar conmigo, pero sin el circo del lado. O sea quiere estar contigo, pero sin ti. ¿O sea con la Soledad?

El último me ve como impotente, porque con él 'se puede'.

Yo creo saber a cuál circo iré, ahora sólo me dedicaré a ver como venden los tickets. Pues ya lo decía Sartori, Schumpeter, Weber y otros. La política no es más que la competencia por el voto, por ganar escaños, y repartir los que le son de su confianza.
Al menos me conformaré por aprovechar la única oportunidad en que funciona la democracia, Montesquie, cuando 'rayo'.

A votar a votar que el circo va continuar.

Bolsa electoral.

Señores y señoras os invito a hacer vuestras apuestas.

Hace dos días tenemos candidatos oficiales a la presidencia, cinco, Michelle Bachelet, Tomás Hirsch, Aucán Huilcamán, Joaquín Lavín y Sebastián Piñera.

Así que hagamos política ficción y lancemos nuestras proyecciones.

Acá va la mía:

Michelle Bachelet, 47-50%
Tomás Hirsch, 2%
Aucán Huilcamán, 1-2%
Joaquín Lavín, 18-19%
Sebastián Piñera, 25-27%

Sólo propongo resultados de los válidamente emitidos. Y si se pasa a segunda vuelta, difícil. Pero creo que la habrá. Y si no la hubiera Bachelet ganaría con una diferencia similar a la segunda vuelta Lagos - Lavín 2000.

Segunda vuelta:
Bachelet, 55.
Piñera, 45.
Y usted ¿qué opina?

septiembre 11, 2005

11/9

11/9/1541 Michimalonco incendia y destruye Santiago.
11/9/1812 Golpe de José Miguel Carrera.
11/9/1973 Golpe de Estado de Pinochet, Leigh, Merino y Mendoza.


Esta fecha nos ha marcado como sociedad, como país. Está presente desde la llegada de los españoles hasta nuestros días. Hoy, creo, ya no como el recuerdo de hechos pasados, sino que utilizado como excusa para producir desórdenes. Manifestaciones que dicen recordar un suceso que tal vez muchos de sus participantes no conocen, que no entienden que fue lo que sucedió, sus causas, su desarrollo y consecuencias.

Por el contrario, pareciera que lejos de haber aprendido algo de dos golpes de estados y una destrucción de Santiago hemos aprendido nuevas formas de violencia, hemos deslegitimado el diálogo como auténtico encuentro, cambiándolo por el de la violencia, la destrucción, el enfrentamiento.


Si hay algo que es común a los tres hechos es el uso ilegítimo de la fuerza, el cual algunos pueden justificar por ciertas circunstancias. Pero el proceso histórico no puede ser entendido como una 'inevitabilidad', o una 'causalidad'. Pues poseemos la capacidad de actuar, de racionalizar nuestros actos, pensarlos, evaluarlos y finalmente tomar una decisión. Es decir, siempre está presente la 'voluntad' de querer hacer algo. Lo otro no es sino una excusa. Por lo tanto afirmar que 'no había nada más que hacer', es reducir nuestro rol en la historia, decir que no poseemos capacidad para actuar en ella. Algo totalmente falso. El 'no hacer' también es una opción.

Pienso que el 11/9/1973 ha perdido razón hoy en día, no por su ser en sí, sino que por aquéllos que se han apropiado, usufructuado de su sentido, de su significado para descargar algo de rabia, de descontento con el funcionamiento de la sociedad u otra cosa. Pero en ningún caso lo recuerdan como aprendizaje.



Es tiempo de cambiar, es tiempo de pensarnos, de recordar que no es posible volver a una situación similar a la que vivimos en 1973. Donde la violencia fue un medio de común usado por algunos políticos, donde algunos sin violar la constitución la ilegitimaron, otros no la respetaron, donde el Parlamento dejó de ser el espacio de diálogo para encontrar soluciones a divergencias políticas. Cuando la Política se transformó en política.

Que mejor manera de recordar una fecha dolorosa para Chile que recuperando 'el alma de Chile' como nos invitaba el cardenal Raúl Silva Henríquez, ese Chile republicano, aquel que persigue el acuerdo, el diálogo, el bien común y profundamente respetuoso de los otros.

La historia no es algo que debe ser olvidado, es algo que nos enseña, nos entrega algo que sin lo cual no podemos crecer como sociedad una 'memoria colectiva', y mientras no logremos acuerdos en ella no podremos crecer, aprender, conseguir acuerdos valóricos, acuerdos sobre lo que queremos de Chile, que esperamos de nosotros, como nos formamos, como nos relacionamos, que aspiramos como sociedad.


Recordar el 11/9/1973 no es sino recordar algo que no queremos.
División y violencia.

septiembre 09, 2005

Claudio en correccional.

Así es, estoy sometido a todo tipo de correcciones. Me he, y han, sometido a una correcional, voluntaria e involuntariamente.

Corrección número 1.


Hace un par se semanas tuve líquido en el oído, por lo cual el médico me recetó un medicamento que me hinchaba, hasta ahí todo bien. Pero un amigo me vio por cámara web y me dijo.... Oh! estás gordo!, luego mi hermana, a ambos les le dije que era a causa del medicamento. Yo seguí con mi vida tal cual.

El lunes fui a hablar con mi jefe, llegué y le pregunté a la secretaria si estaba, no, está haciendo clases, me dijo. A continuación el comentrario de rigor que he escuchado hasta ahora... 'estás más gordito'. Yo sin palabras, mudo, blanco, sólo atiné a decir: 'debe ser porque no voy a nadar desde julio'.

Ayer fui nuevamente a hablar con mi jefe, ahora nos encontramos, después de encargarme nuevas tareas me dijo: 'Claudito, estás más gordo'. David, un antiguo profesor, me miró y asintió, a continuación Tomás, el director de carrera, lo confirmó. Desde el submundo dije: 'debe ser porque no he practicado natación desde julio, y he comido tarde. Desde ahora sólo comeré lechuga.' David me dijo que la sabiduría uruguaya dice:

Desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo.



Corrección número 2.

Los horarios siempre me han sido difíciles, sobre todo ahora cuando el tiempo es tan cambiante y las mañanas están frías por lo cual la cama no nos permite levantarnos. Pues podemos agriparnos. Afuera está muy helado.

En varias ocasiones he puesto el despertador a las 7 am, no funciona, luego lo programo a las 8 am, posteriormente a las 9 am. Y nada, de todas maneras me levanto a las 10 u 11 am. Se me pasa la hora, y no voy a la Universidad, ya no tengo clases.

Mi seminario de grado es sobre minorías sexuales, por lo tanto asisto al magister en Historia, en un curso sobre género como oyente.
Parte A.
Ayer y anteayer respeté el horario de programación del despertador.
Parte B.

Vamos que se puede.
Parte C.


Corrección número 3.

Hoy comencé, fueron horas duras, encerrado en ese cuchitril, ilumanción adecuada, eso sí, lo mismo que la temperatura. Sólo quería que terminara pronto, veía comno pasaban, y nunca se acababan. Miraba la hora, me daba ánimo. Eran sensaciones contradictorias, por un lado quería que el tiempo pasará más rápido, por el otro, no quería que llegara el lunes. Es extraño, sólo quería que la corrección terminará lo antes posible, pero a la vez no quería el lunes, plazo perentorio.

Cuando no aguanté más miré y conté sólo van dieciséis. Aún restan 109. No lo creo.
Me gusta enseñar, pero corregir pruebas es lo peor, sobre todo cuando en curso son 35 alumnos, y en el otro 90.

Corregir 109 pruebas.


Un Abrazo.

septiembre 05, 2005

Nuevas clasificaciones... Übersexual

¿Übersexual?

¿Qué es ser übersexual? Es un hombre sensible y con estilo, pero -además- es una revancha de la masculinidad perdida por el estético metrosexual. El ícono máximo elegido para este superhombre es George Clooney. Pero también es coronado en esta categoría el actor y gobernador Arnold Schwarzenegger, el multimillonario Donald Trump y Guy Ritchie.

El übersexual es la evolución del metrosexual, está más centrado en las relaciones que en sí mismo, es más sensual, consume los mismos productos del metrosexual, pero es más masculino en sus preferencias. Es menos fanático de la cremas, pero más adicto a las bebidas alcohólicas para facilitar sus diálogos sociales.

El nuevo macho:
conserva todas las características del típico machito, pero no tiene problemas para llorar frente a otros.

Metrogay:
gay con intachable conducta masculina, tipo Jordi Castell.

Metro-hétero:
heterosexual, pero con sutiles actitudes gays.

Snag (Sensitive New Age Guy):
hombre sensible y que entiende perfectamente a las mujeres.


Emo-boy:
el hombre emotivo, terriblemente vulnerable, como los personajes de actores como Orlando Bloom y Jude Law (foto).



New Bloke:
en extremo liberal, trata a hombres y mujeres por igual. Ejemplos son los actores Hugh Grant y Ewan McGregor.

¿Cuál de ellos somos?

Fuente: La tercera.cl

septiembre 03, 2005

De las palabras

Muchas veces he discutido con la fascinación que tienen algunas personas por las palabras y los discursos. Pero no estoy ajeno a este juego, es más creo que he ido acercándome a ellos, seré parte de los convertidos.

El como nos referimos a las cosas nos indica mucho, no pienso sólo en el significado de las palabras, sino que también en su significante.

Así es común usar distintas palabras para referirnos a las mismas cosas. Si bien estas palabras son sinónimos, se diferencian en la carga valórica que les entregamos, de otra forma difieren en su significante.

Recuerdo que cuando había un juicio por la tuición de dos hijos, el caso pasó a ser conocido como el de 'la jueza lesbiana'. Escritores como Juan Pablo Sutherland, Pablo Simonetti, ya no escriben sólo literatura, sino que 'literatura gay u homosexual', y su profesión tiene adjetivo, 'escritores gays'.

Pero hay una forma que considero más condenable, y es aquella que se vive a diario y en lugares comunes. La persona que tiene una orientación homosexual puede ser llamada gay u homosexual, denominaciones que considero neutras. No así otras que discriminan, tienen algo burlesco y despectivo, por ejemplo, 'trolo', 'maricón', 'colita', 'hueco', 'se le quema el arroz', 'se le derrite o chorrea el helado', entre otras. Todas ellas por mi son censurables. Esto me recuerda ese chiste realista e irónico: ¿cuál es la diferencia entre un gay y un maricón?... el primero es ABC1 y el otro es E.

También manifiesta esa cobardía que hay por enfrentar algo que es real. Son esos eufemismos que usamos a diario, pero con una carga negativa. Manifiesta esa supuesta superioridad de los heterosexuales que ven a quienes no son iguales como algo 'anormal', algo 'raro', no es 'straigth', sino que 'queer'. Como si existiera 'el' camino y 'la' forma de ser.

Cuando las escucho, ya sea en mi familia. Mi hermano es común que las utilice le digo que use gay u homosexual. También le he dicho a mi padre y madre. No podemos tener una mirada tan reducida de nuestro entorno, de las otras personas como para identificarlas sólo por su orientación sexual. El ser homosexual o lesbiana no es 'el' factor que ha de determinar la totalidad de su ser.

Pienso que estas palabras reflejan varias cosas, primero ese clasismo que tenemos y referirnos a los otros de manera respetuosa, sin que ello implique una burla implícita, y evitar que la otra persona se pueda sentir ofendida.

septiembre 01, 2005

En viaje.

Hoy visité a un amigo que no veía hace un año. No vive muy lejos de mi, sólo es necesario tomar un bus, me demoro menos de 30 minutos. Aproveché de contarle que había sido de mi vida durante este último año. Han habido amores y desamores, alegrías y tristezas, triunfos y derrotas, así es la vida.
Cuando nos reencontramos viajé. Viajé al tiempo que nos conocimos, el cómo fue. Recuerdo que estaba en la Universidad, en la sala de computación y fue uno de mis primeros acercamientos al chat, nos dimos los teléfonos. Llegué a casa y hablamos, teníamos muchas cosas en común, actividades sociales, ambos participabamos en la Iglesia, él en la Evangélica y yo en la Católica.
También recordé como fue cuando nos juntamos, fue a la salida del metro, en las escaleras, me miró y sólo oí: sígueme. Ese mismo día me presentó a su familia, a sus hermanas. Con ello de alguna forma entré a su familia.

Por esos días enfermé, tenía dolores insoportables y se los contaba mientras hablábamos. Un día no los aguanté más y partí a la clínica, me preguntó a cuál iba. Mientras estaba en observación mi mamá me dijo que un compañero me fue a ver, era él. Fue extraño, sentí que me desdoblaba, es como si me hubiese mirado desde arriba, los dolores desaparecieron, me pusé de pie, mi cara se desfiguró y sólo atiné a decirle: ¿y tú?.
Pensé al mismo tiempo: ¿qué le diré a mi familia?¿cómo se lo explicaré?.
Inventamos que era un compañero que había conocido debido a mi participación en la Federación de la Universidad. Así, ahora era el turno de que él se integrara a mi familia. La conoció, a veces hablaba por teléfono más con mis hermanas o mi mamá que conmigo.
Así fueron pasando muchos recuerdos, muchos viajes. Fue intenso.
También recordé algunos enojos, uno de ellos fue cerca de Navidad, no nos llamamos para saludarnos. Pero sí lo hice para su cumpleaños, el 29 de diciembre. Ahora era él quien me decía que tenía dolores, estaba enfermo. Lo visité algunas veces en el hospital, ahí me dijeron esto es duro, largo y difícil. Con ello me destrocé, sólo quería saber que no era aquello. Una vez que le dieron el alta tuvo que hacer reposo en casa. Ese se transformó en el lugar de nuestro reencuentro, fue el espacio para afiatar la amistad. Fueron momentos que aún recuerdo, conversaciones profundas, declaraciones de amistad que aún suenan en mis oídos, las palabras todavía las recuerdo. Qué palabras más bellas oí en esos momentos, que emoción, qué sentimientos hubo. Secretos también, en más de una ocasión tuve que actuar de Celestino. Sabíamos que el tiempo corría en contra nuestra.
Llegó agosto, las visitas se hicieron más frecuentes. Las conversaciones más cercanas. Sabíamos que teníamos que aprovechar esos momentos.
Días después no conversábamos mucho, no quería exigirle, ya no tenía mcuha fuerza,su cuerpo era cada vez más pequeño. Ya no me miraba, sólo me sentía.
Entonces las conversaciones se hicieron más frecuentes con su familia. Mis amigas eran quienes me escuchaban, fueron quienes me ayudaron a descargar parte de mi rabia, parte de mi tristeza, parte de ese dolor que aún tengo.
Era cerca de la una de la madrugada, sonó el celular.
Dos día después escuché: Al menos pasó agosto... era tres de septiembre.
Ya falta un año para visitarlo nuevamente.
Un abrazo inmenso a la distancia, sé que me cuidas.

In Memoriam
J.M.Z.C.I.